El presidente Leonel Fernández reveló hoy ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional de Francia que se ha sugerido al Gobierno dominicano retirar las tropas militares que custodian la frontera y sustituirlas por un contingente policial.
Aunque el mandatario no reveló la instancia de poder en Europa que incurrió en tal atrevimiento, ha proclamado ante el foro legislativo francés que esa propuesta es inaceptable.
Por el contrario, el presidente Fernández estimó imprescindible mantener la militarización de la zona limítrofe con Haití, aunque aceptó el planteamiento de que es menester especializar las tropas en asuntos relacionados con migración y seguridad interna.
El reclamo que se ha hecho al Presidente para que ordene desmilitarizar la frontera, indica la magnitud de la intención foránea para que la migración desde el lado Oeste pase de incontrolable a caótica. Es por eso que se saluda la negativa a tales propósitos expuesta por el mandatario dominicano.
Más que eso, el presidente Fernández llamó la atención de Francia y la comunidad internacional en torno al peligro que representa para la parte dominicana la extrema desertificación del suelo haitiano, que amenaza con extinguir las principales fuentes acuíferas de la isla.
El jefe de Estado ha reclamado ayuda internacional para frenar el desastre ecológico en Haití y para evitar que ese territorio sea usado como almacén y puerto de cabotaje de cargamentos de drogas, cuyo destino final es Estados Unidos y Europa.
El presidente Fernández ha reclamado la intervención de la comunidad internacional para promover los cambios políticos y sociales que requiere Haití, como la modificación de su Constitución para restituir poderes al Presidente y evitar las elecciones interanuales.
Lo más resaltante sin dudas de la intervención presidencial ante la Asamblea Nacional de Francia ha sido el rechazo al velado pedido de abrir la frontera de par en par.
