Chávez de desayuno, Chávez de almuerzo, Chávez de merienda, Chávez de cena y ahora Chávez, también ¡de repente! Es el nuevo programa de radio del teniente coronel de Venezuela. Chávez de repente. ¡ Faltaba el postre! Será transmitido a cualquier hora del día o de la noche y sin previo aviso.
Mientras, otros desayunos, almuerzos, meriendas, cenas y ¡de repente! ocurren. El vicepresidente cubano Ramiro Valdez, será el que dirigirá el equipo de consulta para tratar de resolver el problema de energía. De acuerdo al argumento del teniente coronel, la sequía es la causa de la falta de energía eléctrica lo que ha obligado a apagones en toda Venezuela. ¿Tendrán los cubanos una tecnología especial para producir lluvia?
El vicepresidente Ramón Carrizalez y su mujer Yubiri Ortega, ministra de Medio Ambiente han renunciado a sus cargos por motivos personales. Y de repente un grupo de compañeros de armas, ex ministros e integrantes de la Asamblea Constituyente de 1999 ha pedido la renuncia de Hugo Chávez por no tener autoridad moral y material para gobernar. También el ministro de Salud Carlos Rotondaro renuncia al cargo y según reporta la prensa, se debe a la incursión de cubanos en posiciones estratégicas del ministerio de Salud y de los hospitales públicos del pais. El teniente coronel lo desmiente al decir que la renuncia se debe a estrictas razones de salud. Pero resulta que también el ministro de Turismo, Pedro Morejón, renuncia a su cargo. Las razones se desconocen.
El teniente coronel caminaba por el centro histórico de Caracas y de repente preguntó, ¿de quién es ese edificio? Le respondieron que de un joyero. Exprópialo. Es sencillo, histórico o no, el centro histórico de Caracas pertenece al pueblo.
Jimmie Ángel, piloto norteamericano, se encontró con una cascada de agua tan alta que parecía venir del cielo. En su nombre, fue nombrada El Ángel. De repente, Hugo Chávez ha decidido que un aventurero gringo no merece que la cascada más alta del mundo lleve su nombre. Esa cascada es nuestra y de ahora en adelante será llamada Kerepakupai-Meru. Es propiedad, como diría Don Evo, de los originarios.
¿Qué diablos querrá decir Kerepakupai-Meru?
Dice Chávez: De repente, pues, como las cosas ocurren de repente.

