El maltrato físico infantil.-
Se pierde en las noches milenarias de la historia el maltrato físico infantil con el objetivo aparente de castigar conductas indeseadas en los infantes.
Copio textual del manual que clasifica en los Estados Unidos esta condición: “Es una lesión no accidental infligida a un niño, que puede ir desde pequeños hematomas hasta fracturas graves o la muerte, resultante de darle puñetazos, un golpe, una patada, un mordisco, zarandearlo, empujarlo, apuñalarlo, ahogarlo, pegarle (con la mano, con un palo , con una correa o con otro objeto), quemarlo o lesionarlo con cualquier otro método, por parte de su progenitor, cuidador o cualquier otro individuo que tenga responsabilidad sobre el niño. Estas lesiones se consideran maltrato, independientemente de si había intención de herir al niño. La disciplina física, como una zurra o una bofetada, no se considera maltrato mientras sea razonable y no provoque lesión física al niño”.
“Yo nunca le he puesto la mano a mis hijos”; “En esta casa es a palo limpio que se cría y todos han salido hombres de bien”.
Son dos afirmaciones que revelan dos extremos respecto al tema que tratamos.
¿Cómo criar en tiempos del internet?
Con el ejemplo.Con consejos acorde con la edad y capacidades.
Con el castigo (suspender actividades recreativas por tiempo limitado)
Con el reforzamiento positivo, es decir, premiar las buenas acciones para que el niño las repita.
No levantar la voz exageradamente.
Excepcionalmente un chancletazo simbólico en las piernitas.
No dejarse provocar, ni darle pellizcos con palabras hirientes.
Evitar las pelas onomatopéyicas: “mu-cha-cho-del-carajo…..” y cada silaba equivale a un correazo.
El pediatra y el emergenciólogo son los que detectan muchas veces el maltrato físico como un hallazgo accidental en la consulta por otra causa.
Muchos niños rebeldes se hacen inmunes a los golpes (Anestesia dolorosa) y se tornan desafiantes: “ven dame una pela, que a mí no me duelen los golpes”. Antiguamente hasta a un vecino se le autorizaba a dar pela bajo la condición de que era un auxiliar de la crianza.
Cuando el niño, sobre todo si son hembritas alcanza la adolescencia no es bueno abochornarlas en público o frente a un noviecito.
Muchos adolescentes se han suicidado después o antes de una tanda de maltratos físicos.
Muchas parejas desencadenan sus disturbios familiares golpeando a sus hijos.
Se observa que detrás de una abuela permisiva existe una madre que dio muchas pelas y que luego se suavizan con los nietos.
Detrás de un hombre abusador, de un feminicida, se encuentra con frecuencia a un sujeto que presenció cómo su padre maltrataba a su madre y cómo él mismo golpeaba a sus hermanitas (conductas aprendidas).
Los temas agresivos de los juegos electrónicos; el ambiente escolar donde aún tenemos docentes autoritarios; la figura del padre ogro y en fin la televisión
Y sus temáticas violentas crean un ambiente en que el niño en crecimiento “respira” esa burbuja de agresiones las que introyecta como modelo a seguir.
Hacen falta más Chapulín Colorado y menos Supermán.
Hacen falta más cuentos infantiles donde los héroes sean los buenos y salvadores y menos violencia en sus argumentos.

