Divagaciones psiquiátricas
I de II
A Carlos de los Angeles, una especie de psiquiatra en extinción.
“El que desconoce el pasado está condenado a repetirlo”. Santayana.
“La psiquiatría avanza a tal velocidad y sus confines se dilatan de tal manera que uno se pregunta si aun es posible escribir tratados de conjunto, de la pluma de un solo autor”.
Esto lo escribió en 1967 Juan José López Ibor, que luego sería presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría en su prólogo a la segunda edición española del libro: TRATADO DE PSIQUIATRIA de Eugen Bleuler, el padre del también psiquiatra Manfred Bleuler.
Te imaginas si Kepler no hubiese propuesto una revolucionaria teoría del movimiento de los planetas alrededor del Sol, quizás pensáramos hoy día que la Tierra es plana.
Y lo que hizo Vessaglio con los músculos y los huesos.
Las teorías del caos y todas las ciencias de la complejidad no han podido sustraerse de un cierto desprecio.
Y con el ordenamiento taxonómico propuesto por Linneo: ¿Cómo podríamos clasificar los millones de especies animales y vegetales?.
La primera edición del DSM de la Asociación de Psiquiatras de los Estados Unidos (APA) apareció en 1952.
Pierre Pichot, también primer presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA.1950) escribió en el prólogo del DSM III en enero del 1980, reflexiona sobre el surgimiento del DSM III, tratado revolucionario que coordinó el que luego fue presidente de la APA, Robert L. Spitzer.
Sintetizo en versión libre algunas de sus ideas:
“Desde 1896 en que apareció la 6ta. Edición del Tratado de psiquiatría de Kraepelin no se había producido un acontecimiento de esta naturaleza”
Se quejó amargamente de que la Psicopatología de Jaspers tardó 50 años en ser traducida al Inglés, y finalmente dijo que el DSM III era más avanzado que el CIE-9 (OMS) de entonces y que solo faltaba la TERAPEUTICA ¿? (las interrogantes son mías)
Los esfuerzos latinoamericanos:
Ahora que nos toca celebrar en noviembre el Congreso Latinoamericano de Psiquiatría de la APAL, estas dos entregas son oportunas, pues la Psiquiatría dominicana ha evolucionado enormemente, sobre todo en el estamento de lo privado.
APAL con su GLADP (Glosario Latinoamericano) en el cual junto a Nelson Mloreno Ceballos, Mezzich y otros colaboradores he participado. Este aporte que lleva tres ediciones contribuyendo mucho en lo que a psiquiatría latinoamericana se refiere (2) y que en el acápite de la psiquiatría transcultural realiza excelentes avances. Solo os invito a ver la descripción de (3) ATAQUE DE NERVIOS y su significado en sur y Centroamérica.
El Glosario Cubano de Trastornos Mentales en cuyo desarrollo participé con ahínco y después de extensas reuniones y fatigosas jornadas solo se han podido hacer dos entregas.
La situación política del país; la división de los psiquiatras, agudizada con la desaparición del comandante Eduardo Ordaz Duconge. (Un hombre de la Sierra Maestra, anestesiólogo por demás) y la penetración de los manuales norteamericanos postraron a la psiquiatría de la isla caribeña en un marasmo que me sería doloroso ampliar por razones obvias.
Lo cierto es que hay dos prácticas psiquiátricas: la breve que interviene en la atención primaria y la “ profunda” que se queda en las divagaciones académicas y en la práctica privada.
Por: César Mella
cesarm2@codetel.net.do

