El mes de mayo alcanzó su mitad en medio de una polémica entre la Confederación Patronal y los Sindicatos, por un aumento salarial.
Si bien los empleadores resisten ir mas allá de su propuesta de un incremento de un 11.58% al salario mínimo, los trabajadores presionan abandonando la mesa del dialogo tripartito, en el Marco del Comité Nacional de Salarios, cuya propuesta es de un 25%, y un 20% por encima del salario mínimo legal.
De estas discusiones, algo positivo podemos determinar, y es el hecho de que ambos sectores reconocen la necesidad de un incremento salarial.
En efecto, la perdida del poder adquisitivo del salario, así como la disminución del ingreso real de los trabajadores, efectos del incremento de los precios, refleja la paradoja de la económica dominicana, que mientras la economía crece, disminuye el ingreso real y el empleo de los trabajadores.
Estos resultados muestran el problema de distribución de la economía dominicana.
Esto se expresa en el hecho de que en los últimos 20 años el PIB ha crecido a una tasa por encima del 4%, mayor de America Latina promedio; sin embargo, su impacto ha sido poco en la superación de la pobreza. Los últimos estudios ponen de manifiesto esta realidad.
(Informe Harvard); ubicándose dominicana, en uno de los Países de la Región donde existe mayor inequidad social.
Esta situación explica el hecho de que el 65% de los trabajadores no tienen ninguna cobertura social (ver informe Jacques Attali).
Mientras solo el 30% de la PEA, tiene un empleo formal, el resto se desenvuelve en la informalidad, cuyas actividades se realizan con una baja productividad, lo que permite inferir la razón por la cual el ingreso de los ocupados en el sector formal es 2 veces mayor; a pesar de que el 57% de empleados percibe ingresos menor a RD$10,000.
Los niveles de ingresos no permiten, ni siquiera superan el nivel de la canasta básica familiar del primer quintil que es de RD$10,407.56. (ENIGH2010-11), cuyo poder adquisitivo es menor al 50% del costo de la canasta familiar básica del primer quintil.
Durante el periodo 2000-2010, la tasa de crecimiento promedio real del salario ha sido negativa, solo en los años 2007 y 2009, fue positiva, lo que explica que el ingreso de los trabajadores haya caído en un 25%.
Se necesitarían ingresos más de dos veces al salario mínimo, para compensar la perdida del poder adquisitivo del salario.
Esto incluye el costo y la calidad de los servicios, viviendas y otras necesidades, cuyo acceso de la población está en la capacidad del Estado de ofrecerlo.
Ante tal panorama, ¿Como afectaría la competitividad de la economía un aumento salario por encima de la productividad?
Debemos sopesar entre lo socialmente justo y lo económicamente viable.
Lo último
Recientemente el ministro de Trabajo, Max Puig, aseguró que desde la última vez que se revisaron los salarios mínimos, a mediados de 2009, el precio de la canasta básica destinada al sector más pobre se ha incrementado 14,5%.
De acuerdo con la ley, los salarios mínimos deben actualizarse cada dos años, pero las negociaciones entre empresarios y sindicatos están paralizadas desde febrero debido a que los trabajadores exigían al menos 30% de incremento pero los patronos sólo ofrecieron 13%.
Los sindicatos también exigen aumento de 25% para los salarios de hasta 50.000 pesos (1.320 dólares), pero los empresarios rechazan cualquier beneficio a los sueldos superiores al mínimo.
El Banco Central determinó en marzo que el costo de la canasta básica para el 20% de la población más pobre asciende a 10.407 pesos (unos 275 dólares), mientras que el salario mínimo se ubica desde 2009, en promedio, en 5.372 pesos (142 dólares).

