A propósito de que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) presentó su programa de gobierno, en voz de su candidato presidencial, lo que se entiende debe hacer cada una de las formaciones políticas que terciarán en los venideros comicios de mayo próximo, por tanto hay que darle crédito y felicitar a quienes están desde ya proponiendo debates entre los principales protagonistas de este nuevo certamen electoral.
En medio de la campaña electoral revive el tema por la necesidad de un debate entre los principales candidatos presidenciales, un esfuerzo que la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (Anje) lleva casi 20 años por lograr, sin que haya sido posible y que la Junta Central Electoral (JCE) en algún momento ha propuesto que se haga por ley, asegurando que el cambio que propone logrará convertir el crecimiento económico en desarrollo y bienestar sostenible para todos los ciudadanos.
Ante la necesidad de debatir los temas que le interesan al país, estamos acostumbrados a la teoría de que el “que está ganado no pelea” y que ella misma sostiene que los debates refuerzan las visiones preexistentes de los votantes y las preferencias por sus candidatos antes que modificar tendencias de plano.
A pesar de esto, los debates presidenciales a menudo son leídos como una contienda, con vencedores y vencidos, donde solo tiene valor de acuerdo a su capacidad de modificar la intención de voto. Esta visión resultadista, que establece una relación lineal entre lo que pasa en el debate y lo que sucede más tarde en las urnas, cuenta solo la mitad de la historia.
El debate debe ser una mirada de los partidos basada en la necesidad de la oferta política antes que en la demanda ciudadana.
Un enfoque alternativo, más allá de los cambios en la intención de voto, analizando si los mismos producen conocimientos relevantes.
Ahora que desde el litoral del oficialismo se habla de alianzas de maco con cacata sería bueno para la nación que el pupilo del partido que ostenta el poder acuda al llamado de los inquietos jóvenes para que debata y demuestre que sus opositores unos representan a un maco y la otra franja a la cacata.
Abinader presentó los lineamientos del programa de gobierno del PRM y aliados para el período 2020-2024, con el lema “El Cambio que viene para organizar un país para su gente”. Usted ahora, pues está en el deber de desafiarlo y tratar de vencerlo en el plano teórico.

