SANTIAGO. El bajo nivel de agua en la Presa de Tavera, los apagones y altas temperaturas, inciden para que aquí se produzca un déficit en el suministro de agua potable de alrededor de 22 millones de galones al día, y dejando a cientos de familias con graves dificultades para realizar sus actividades hogareñas.
La crisis ha obligado a la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasán) a continuar con la calendarización del servicio a sectores que no lo reciben.
Esta mañana el ingeniero Hamlet Otáñez comunicó que la cota o nivel de embalse de la Presa estaba en 318,60 metros sobre el nivel del mar, y eso le permite a esa empresa producir tan sólo 315 millones de galones de agua al día. La demanda ronda los 132 millones de galones.
Se ha venido implementando un sistema de regulación tratando de que ningún sector dure más de 24 horas sin servicio, pero las quejas son cada día más.
Los apagones interrupciones en las plantas de tratamiento han dificultado que Coraasán pueda ejecutar adecuadamente ese programa, afectando a numerosos barrios y comunidades rurales de la zona.
Los sectores más afectados por la falta de agua son Cienfuegos, Cristo Rey, Pekín, La Ceibita, Hato Mayor, Yapur Dumit, Barrio Obrero, Los Pepines, Villa Bao y La Herradura.

