Industriales de la harina negaron este jueves que el desayuno escolar sea una basura, como lo calificó la Asociación de Comités de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de Servicios.
Francisco Capellán y Valerio de la Cruz, presidente y secretario de la Unión de Pequeños y Medianos Industriales de la Harina (UMPIH), defendieron la calidad de sus productos que sirven al programa de Desayuno Escolar, y dijeron que son elaborados bajo estrictas normas de calidad y en cumplimiento de estándares y controles internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Aunque apoyaron el esfuerzo del ministro de Educación, Melanio Paredes, en la aplicación del programa, el funcionario anunció anoche la suspensión del desayuno escolar, tras confirmarse este jueves la intoxicación de unos veinte estudiantes en una escuela del municipio Haina.
Los directivos de Umpih dijeron que les preocupa la forma en que se hacen las denuncias de las intoxicaciones por ingesta de leche en el desayuno escolar y que es necesario investigar qué hay detrás de de las afecciones de salud a los niños, porque sólo algunos de miles que ingieren el desayuno presentan síntomas.
De la Cruz calificó como una irresponsabilidad mayúscula de la Asociación de Comités de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de Servicios calificar de basura los alimentos que se entregan diariamente a 1.5 millones de niños en las escuelas públicas de todo el país.
Indicaron que aunque han tenido conflictos con el Ministerio por los pagos, defienden los esfuerzos de este organismo con relación al control de calidad de los alimentos.
Sobre el pan y bizcocho indicaron que los suplen procesados de acuerdo a las normas del Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la ONU, y que son sometidos a rigurosas inspecciones por parte del Ministerio de Educación. También por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

