En el 2009 Barack Obama fue el ganador del Premio Nobel de la Paz. En la certificación para el premio, el Instituto Nobel señala que Obama ha creado un clima nuevo para la política internacional, la cooperación de los pueblos y reconocer su visión de un mundo sin armas nucleares.
En su aceptación del premio pronunció un discurso de guerra. De definición de guerras. Para el presidente Obama decir que las armas son necesarias es reconocer la historia, las imperfecciones del hombre y los límites de la razón. El mal existe en el mundo y expuso como ejemplo de ese mal a Hitler argumentando que con un movimiento no violento no lo hubiese contenido. Es decir, el concepto de la guerra contra el mal o moral.
Hizo referencia a la guerra humanitaria cuando el propósito militar es para prevenir o eliminar la masacre de los ciudadanos por su propio gobierno. Así le llamaron en el caso de los Balcanes. Guerra Humanitaria.
La legítima defensa sustentada en el Articulo 51 de la Carta de Naciones Unidas es para el presidente Obama una guerra justa.
Pero también incluyó la guerra de los valores. Es decir de los valores que en la actualidad son sustentados en los derechos humanos, o sea, guerra por la libertad, libertad de elegir, libertad de opinión, libertad de religión. En inglés, le llaman freedom.
En días recientes la Comisión Internacional Independiente de Naciones Unidas para Siria ha entregado un informe de la situación de guerra. Dice el informe que las fuerzas del gobierno han cometido crímenes contra la humanidad, asesinatos producidos por tortura, crímenes de guerra, violaciones a los derechos humanos y a las leyes internacionales, violaciones sexuales, destrucción de propiedades, arrestos y detenciones arbitrarios y pillaje.
Parecería que esa descripción se corresponde a todas y cada una de las guerras de las definiciones del presidente Obama.
Sin embargo la Comisión entiende que la mejor solución es la negociación entre todos para lograr una transición que refleje las legítimas ambiciones de todos los sirios incluyendo etnias y minorías religiosas.
¿Será posible o hay algo más que legítimas ambiciones?
Como dice Bernard-Henry Levy ¡al fin y al cabo, los dictadores no toman vacaciones!

