Residentes en la urbanización Invivienda, en Santo Domingo Este, denunciaron el desorden y la inseguridad en ese sector, donde opera la Dirección Regional Este de la Policía.
Según los denunciantes, Invivienda se ha convertido en un lugar inseguro, no sólo por los robos y atracos y la violación de vehículos, sino por los continuos desórdenes y tiroteos a cualquier hora.
Los residentes de dicha urbanización se quejan además del desorden que se produce a diario en barras y colmadones, en los que se toca música con un volumen muy alto impidiendo descansar a los residentes del sector.
Otro problema de los colmadones es que los parroquianos que acuden a los mismos ocupan las aceras impidiendo la circulación de las personas y orinan en la calle detrás de cualquier vehículo.
También estacionan sus motocicletas y vehículos de forma tal que obstruyen el tránsito, sin que nadie intervenga para ponerle coto a esa situación.
