Angel Luis Delgado y sus gruesos números
El dominicano Ángel Luis Delgado acaba de ser galardonado con el Premio Kareem Abdul-Jabbar como el mejor jugador centro del baloncesto universitario en 2017-18 en reconocimiento a sus logros obtenidos con los Piratas de Seton Hall durante el último año en su Alma Máter.
El propio Abdul-Jabbar, quien construyó una leyenda en la NCAA cuando ganó tres campeonatos para UCLA bajo el nombre de Lew Alcindor, le entregó el trofeo al nativo de los Bajos de Haina de 6-10 y 245 libras el viernes pasado en una ceremonia organizada en Los Ángeles y promovida por ESPN.
Delgado, quien en su última campaña promedió 13.6 puntos y 11.8 rebotes por juego, finalizó su carrera con 72 doble-dobles y como líder rebotero histórico de la Conferencia denominada Big East.
El coach de los Piratas Kevin Willard reaccionó ante el premio resultante del voto combinado de fanáticos y la opinión del Comité de Electores del Salón de la Fama del Baloncesto, diciendo que “este no es el premio de un año, sino que él está siendo reconocido por haber sido tan buen hombre grande en los pasados cuatro años como cualquier otro en el baloncesto colegial”.
En el transcurso de su carrera universitaria, Delgado fue también merecedor del HaggertyAward 2016-17 como jugador colegial más destacado del área metropolitana de Nueva York, un premio logrado antes por sus compatriotas Felipe López (1997-98) jugando para St.John’s University y Luis Flores en dos años seguidos (2002-04) con Manhattan College.
El reporte acerca de Delgado y sus posibilidades de éxito en el circuito profesional conocido como NBA, contiene una mezcla de atributos y falencias.
Los evaluadores consideran que como reboteador y pasador, Delgado tiene nivel de NBA, pero también cuestionan su limitado rango de tiro, un área cada vez más expandida sin importar la estatura, así como su movilidad y defensa.
No hay dudas acerca de sus herramientas primarias ante la perspectiva de un intento por alcanzar la NBA, pero su edad (23 años) podría pesar negativamente a la hora de concederle méritos a su dominio en la zona pintada sobre jugadores menos maduros física y mentalmente.
Además de una carrera en la NBA, Delgado aspira a que su franela número 31 sea retirada por Seton Hall en reconocimiento a sus cuatro años de contribuciones en la duela, algo que su dirigente aprueba
en un 100 por ciento.
La primera aspiración cae en el terreno de las interrogantes, porque
la segunda parece que

