NEW YORK, AP.- Por sólo una noche, la lucha por el gallardete de la División Oeste de la Liga Americana pasó a un segundo plano para los Yanquis de Nueva York.
«No hay muchos monumentos aquí. Esto es lo que uno recuerda más, es decir, el deporte es importante pero fue una noche especial acá», indicó el capitán de los Yankees, Derek Jeter.
El pelotero y sus compañeros se unieron para honrar a si su difunto dueño George Steinbrenner al llevarse un triunfo que se antojó monumental.
Después de que el equipo develó un enorme monumento en recuerdo de su propietario, Jeter remolcó con un sencillo la carrera de la ventaja en la sexta entrada y Curtis Granderson vino a continuación con su segundo jonrón de la noche, un cañonazo de tres carreras que ayudó a los Yanquis de Nueva York a imponerse por 8-6 a los Rays de Tampa Bay el lunes por la noche, en una serie clave por el gallardete de la División Este de la Americana, pues se enfrentan el líder (Yanquis) y el segundo lugar (Rays).
Su prioridad siempre que nosotros ganáramos los partidos. Nos complace haber podido hacerlo, dijo Jeter al comentar sobre la personalidad de Steinbrenner, quien fue el dueño de los Yankees de 1973 hasta su muerte el 13 de julio del 2010 a los 80 años.
Su monumento se une a los de Miller Huggins (develado en 1932), Lou Gehrig (en 1941); Babe Ruth (1949), Mickey Mantle (1996) y Joe DiMaggio (1999) como las únicas personas que han sido homenajeadas con monumentos ubicados detrás del muro del jardín central en el nuevo Yankee Stadium.
El monumento a Steinbrennner, de 2,10 metros por 1,50 metros (siete pies por cinco pies) y de 345 kilos (760 libras) de peso, realizado en bronce sobre una base de granito, se ubica detrás de los monumentos más pequeños que honran a los cinco peloteros legendarios del equipo.
Jeter probablemente tendrá un monumento en ese lugar algún día. Al anotar dos carreras, pasó a Mantle en el tercer lugar de más anotadas para los Yankees en su carrera con 1.677 y sólo está detrás de Ruth (con 1.959) y de Gehrig (1.888).

