Bruselas. EFE. La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, negó hoy que se esté estudiando una rebaja de la deuda de España dentro del marco de recapitalización de la banca que negocia la Unión Europea.
No hay ninguna quita, eso no ha estado sobre la mesa, aseguró la ministra a su llegada al Eurogrupo que se celebra hoy en Bruselas y dijo desconocer de dónde parten esas informaciones porque es una cuestión que no ha estado nunca sobre la mesa».
El plan de recapitalización a la banca será abordado mañana por los ministros de Finanzas de los Veintisiete.
La rebaja en la valoración de los bonos españoles, griegos, portugueses, irlandeses e italianos es uno de los elementos que, en principio, podría incluir el plan de recapitalización a la banca europea, cuyos criterios elabora la Autoridad Bancaria Europea (EBA).
Las especulaciones en diversos medios señalan cifras del 60 % para Grecia, del 40 % para Portugal e Irlanda y del 20 % para España e Italia, aunque las últimas conjeturas apuntan a una posible degradación de la deuda española del 5 %.
Una vez que ese descuento se aplique a la valoración de las entidades europeas, si es que sale adelante, habrá que calcular cuánto dinero necesita la banca para llegar al nuevo umbral de capital básico que proponga la EBA -el core tier 1 exigido en julio fue del 5 %, pero ahora se asegura que esa cifra podría llegar al 9 por ciento-.
Los números todavía no están definidos, tiene que proporcionarlos la EBA (Autoridad Bancaria Europea) de acuerdo con hipótesis sobre las que todavía se está discutiendo, aseguró Salgado. La ministra de Economía se refirió también al refuerzo del fondo europeo de rescate -dotado con 440.000 millones de euros que resultarían insuficientes para rescatar a economías de este calibre-, aunque evitó referirse con detalle sobre cómo debería llevarse a cabo.
Las opciones de aumentar la capacidad del fondo son opciones que están en este momento discutiéndose a nivel técnico, se han hecho unas propuesta y tenemos que examinar cada una, sostuvo.
Yo apoyo aquello que sea posible, por lo tanto, en ese sentido evidentemente en un mundo ideal sí sería bueno que el Banco Central Europeo tuviera un papel más activo, pero creo en el terreno de lo que es factible de inmediato tenemos que considerar también otras posibilidades, agregó.
