BAGDAD. AP. Hombres armados que llevaban uniformes militares iraquíes registraron casas en una población suní al sur de Bagdad, en una ofensiva en la que murieron al menos 24 personas, entre ellos cinco mujeres en un ataque nocturno, indicaron el sábado las autoridades.
El ataque del viernes por la tarde ocurre en un momento de crecientes temores a que los insurgentes tomen ventaja del caos político de Irak para reforzar la desestabilización del país.
La tensión se vive casi un mes después de que las elecciones parlamentarias fracasaran, sin dar una victoria definitiva a ningún candidato. Muchos temen que un prolongado debate político desencadene más violencia y complique los esfuerzos estadounidenses de acelerar el retiro de tropas en los próximos meses.
Algunas de las víctimas tenían los brazos y las piernas rotos, indicando que habían sido torturados antes de que les dispararan, informó la policía. Un testigo dijo que varias de las víctimas fueran tratados tan brutalmente que quedaron más allá del reconocimiento.
Cinco de los muertos eran mujeres. Al menos siete personas fueron encontradas con vida, esposadas, dijeron las autoridades.
Para la tarde, 25 personas habían sido detenidas, dijo al-Moussawi. La mayoría de los muertos eran miembros de la Sahwa local o Consejos de Concientización, grupos de civiles que se han unido al gobierno y a los soldados estadounidenses contra Al Qaida.

