Cualquiera podría creer que la campaña electoral será una feria de ideas, un campeonato de propuestas bien fundamentadas para superar las condiciones pésimas en que vive la mayoría de los dominicanos. Creyendo en eso, diversas entidades de la sociedad civil organizan encuentros con los candidatos para debatir sobre problemas de interés general y, en algunos casos, firmar pactos de futuras acciones sobre los mismos.
Y esa creencia tiene fundamento, puesto que las encuestas indican que los problemas que más preocupan a la gente son: la inseguridad pública, el desempleo, la carestía de la vida, la crisis eléctrica, la corrupción y la pésima calidad de la educación.
Pero, la realidad es que esos indicadores se han empeorado en los últimos años, y que en algunos casos se han hundido hasta alcanzar niveles africanos, que son siempre, dolorosamente, las referencias negativas.
Y como ese deterioro ha ocurrido durante la gestión del PLD entonces Danilo Medina y sus voceros prefieren debatir cualquier cosa, menos lo que a la gente realmente le preocupa.
Quiere decir, que como para discutir se necesitan dos, veremos al PRD y a la sociedad civil exponiendo sobre los problemas del país mientras que los voceros de Danilo insistirán sobre si Mondesí se va o se queda y cosas por el estilo.
Sera, pues, una campaña con temas y discursos en paralelo.
Y para muestra un botón. En estos días, la prensa anuncio la firma de un pacto por la educación entre los candidatos presidenciales; pero, en algunos medios de comunicación ese anuncio recibió menos despliegue que el dispensado a declaraciones de escaso contenido hechas por algunos dirigentes del PRD que todavía no se han integrado.
Ese tema, esa imagen del PRD dividido y en garata es uno de los preferidos por el PLD y sus voceros.
Otro tema de su preferencia es el económico. Pero no la economía de la gente, sino la del Banco Central y sus rollos sobre el PIB y la estabilidad.
Pero las encuestas han indicado los temas de la gente y sobre ellos deberá centrarse la campaña del PRD, lo demás es trampa.
