Por Antonio Almonte
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Durante el duro discurso del presidente Danilo Medina el pasado jueves 25, sinceramente que temí lo peor, creí que terminaría pidiéndole a Gonzalo que se pusiera de pies y levantara su mano derecha, y le tomaría juramento como el nuevo presidente de la República a partir del 16 de agosto. Respiré profundo cuando vi que se contuvo, y no lo hizo.
Recordemos que Danilo dijo enfáticamente que con 45, 35 o 24%, comoquiera Gonzalo será presidente. Lo dijo frente a las cámaras, voz en cuello y rostro duro como madera seca.
Sin embargo, el viernes 26 pasado, en la noche, su discurso formal a la nación fue más cercano al de un estadista y conveniente para calmar las aguas revoloteadas dos días antes.
Ahora bien, si cotejamos las reacciones de los principales voceros del PLD y sus repetidoras mediáticas periféricas, podemos concluir que predomina allí un ánimo alterado, un ímpetu de aventura que perfilan a un grupo político desencajado y temeroso de perder tanto poder hoy bajo su control.
Se trata de un ejemplo dramático del carácter de fondo del poder político en regímenes más o menos democráticos: cuando el Soberano despierta y decide, el poder transitorio, el que una vez delegó a un líder, se desliza hacia el piso por el tirón de alfombra que hacen los electores.
Esa es la razón del tambaleo de la cúpula del PLD. Les aterra confirmar que la “simpatía” no ha regresado.
En resumen, aquellas palabras de Danilo el pasado jueves fueron dirigidas a los dirigentes del PLD y a la población indecisa. pero, finalmente, también repercutió en las fuerzas de la oposición y los sectores que rechazan otra reelección del PLD.
El resultado ha sido la creación de un estado de tensa espera, de preparativos de todo tipo, de especulaciones y ruidos de sables.
Entramos a una especie de Calma chicha, como dicen los navegantes, una cuya mejor descripción la hizo Benedetti en un poema que lleva ese mismo título y dice:
“Pueblo, estás quieto/cómo no sabes/cómo no sabes todavía/que eres el viento/la marea/que eres la lluvia/el terremoto”.

