La Dirección General de Prisiones informó que se determinó de forma preliminar que fue de un ataque cardíaco y no envenenamiento que murió cuando era trasladado a un centro asistencial de salud, un recluso de la cárcel de Najayo, San Cristóbal.
Se trata de Benito Abreu Romero, de 45 años, acusado de asociación de malhechores, robo agravado y porte ilegal de arma de fuego, razón por la cual fue condenado a 20 años de cárcel.
Estaba preso desde el 20 de mayo del 2005, tras ser apresado por la comisión de diversos delitos, entre ellos robos agravados en casas habitadas.
Según la Dirección General de Prisiones, murió de un ataque fulminante mientras era trasladado a un centro de salud, cuyo nombre no fue precisado.
La Dirección General de Prisiones dijo que se ordenó hacerle una autopsia al cadáver, para determinar el motivo real de la muerte, aunque de manera preliminar se presume que fue de un infarto fulminante al corazón.

