La de periodista se erige como una de las más complejas profesiones, porque quien la ejerce debe poseer la sensibilidad de un cura, la sapiencia de un médico, la habilidad de un zapatero, el valor de un soldado, la sabiduría de un anciano y el sacrificio de un monje.
Ese oficio de comunicar, informar, orientar, prevenir, advertir, desmentir, afirmar, confirmar sobre todo cuanto acontece cada minuto, hora, días, semas y años, requiere de elevadas dosis de vocación y pasión, de ética profesional y moral personal.
Al conmemorarse hoy el Día del Periodista, resultaría provechoso y conveniente que la sociedad toda renueve su anhelo o reclamo de que aquí se ejerza un periodismo serio, responsable, libre, solo comprometido con la verdad.
El buen periodista se erige como principal garante del derecho ciudadano a recibir información de calidad sustentada en la objetividad que emerge siempre de la acuciosa investigación y de la confrontación de ideas u opiniones.
La libertad de prensa y el derecho a la libre expresión y difusión del pensamiento representan valores indivisibles e indisolubles por lo que Gobierno y ente corporativo están obligados a resguardarlos y a promoverlos.
Decenas de periodistas son asesinados, encarcelados o perseguidos por gobiernos intolerantes o por sicarios de intereses económicos, políticos o del crimen organizado, lo que indica que esa es también una profesión peligrosa que se ejerce con acendrada conciencia y obligado valor.
En este día tan especial, los periodistas dominicanos recuerdan a compañeros asesinados por matones al servicio del Estado; se recuerda a Orlando Martínez, Gregorio García Castro y Marcelino Vega, como también se rinde homenaje a maestros del periodismo ya fallecidos, como Mario Álvarez Dugan, Radhamés Gómez Pepín, Rafael Herrera y Rafael Molina Morillo, entre otros.
En este Día Nacional del Periodista, la sociedad dominicana resalta el buen periodismo que ejercen hombres y mujeres desde todas las redacciones y medios de comunicación, al tiempo que se exhorta a esos valiosos profesionales a no alejarse nunca de la ética ni de la verdad.

