El presidente de la Comisión Organizadora de la Convención del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ingeniero Tomás Hernández Alberto, anunció que son remotas las posibilidades de posposición de la convención del próximo 27 de septiembre y que está preparada la logística para el proceso interno que seleccionará el secretario general, el de organización y los vicepresidentes.
La convención va ni un día menos ni un día más, tenemos listos el montaje, como son el padrón electoral, que será semi abierto, las boletas que se usarán y las urnas, sostuvo Hernández Alberto en declaraciones por teléfono.
Dijo que los 3,500 centros de votaciones están ubicados y estarán en lugares cercanos a donde le toca votar al militante perredeísta en las elecciones del 2010.
Explicó que habrá dos boletas, una con los nombres de los secretarios generales, de organización, los vicepresidentes, subsecretarios generales y el plebiscito, y la otra que será para escoger las autoridades locales a nivel nacional y seccionales.
Explicó que habrá una boleta simple para ratificar la plancha unitaria que presentan las integrantes de la Federación de Mujeres Socialdemócratas (Fedomusde) y de la Juventud Revolucionaria Dominicana (JRD).
Hernández informó que este fin de semana concluye los entrenamientos del personal sobre escrutinio.
Hernández Alberto fue ratificado como presidente de esa comisión en la resolución de la Junta Central Electoral, que favoreció a Miguel Vargas Maldonado, aunque dio ganancia de causa en algunos casos a la impugnación de Hipólito Mejía, quien apoyó a Tirso Mejía Ricart.
El grupo de Mejía acogió la decisión de la Junta, pero guardó reserva sobre la supuesta exclusión de mil miembros del CEN.
Carlos Gabriel
El doctor Carlos Gabriel García, vicepresidente del PRD, consideró que la resolución de la Junta fortalece la posición de Miguel Vargas de que las bases perredeístas sean las protagonistas de sus decisiones y no los acuerdos de aposento como dijo ocurría en el pasado.
Dijo que con la medida de la JCE se desvanecen las esperanzas de algunos dirigentes de volver a los viejos tiempos cuando la dirección de la organización era el resultado de negociaciones .
