El Nacional
El vicepresidente Rafael Alburquerque afirmó hoy que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) priorizará el diálogo y la concertación para modificar la Constitución en la Asamblea Revisora.
Alburquerque, miembro del Comité Político del PLD, reconoció la necesidad de los votos y el consenso de todos los partidos para la aprobación de la reforma a la carta magna.
Y por qué no, los votos del Partido Revolucionario Dominicano, expresó el político valorando ciertos acercamientos la víspera con dirigentes de esa opositora parcela política.
Sin embargo, el doctor Alburquerque criticó las intenciones particulares del PRD en torno a la reforma a la Constitución para limitar las aspiraciones futuras del presidente Leonel Fernández.
Eso es lo que no podemos, hacer una reforma para una persona, subrayó el político en reseña divulgada por la Secretaría de Comunicaciones peledeísta.
El dirigente peledeísta deploró la mentalidad perredeísta en ese sentido, y recordó que en el gobierno del ex presidente Hipólito Mejía, en el 2003, modificaron una Constitución para que ese mandatario se pudiera reelegir y que en esa ocasión le salió el tiro por la culata.
Alburquerque dijo que la posibilidad del presidente Fernández aspirar en las próximas elecciones presidenciales es interpretativa, pero que la mala práctica del PRD hace que centralicen su atención en el nombre Leonel llevándolos a sugerir una cláusula constitucional en su contra.
No obstante, el vicepresidente de la República aplaudió el hecho de el PRD decidieran participar en la reforma, que van a hacer sus aportes, que van a hacer sus propuestas y se está en la mejor disposición de conocer esas propuestas y las vamos a reconocer si es que satisfacen a la nación.
Afirmó que en el PRD, como una fiel expresión del criterio de confederación de partidos que son en la práctica, las líneas están divididas.
Alburquerque, al ser abordado sobre el parecer que tiene sobre la nacionalidad en la reforma, favoreció que prime el Jus Solis, argumentando que si nos hubiésemos guiado por el concepto jurídico del Jus Sanguinis, ni Balaguer ni Juan Bosch habrían sido Presidentes de la República.

