El Nacional
Las exoneraciones de impuestos que se darán como incentivos a los inversionistas en viviendas de bajo costo, no podrán ser utilizadas para otros fines, debido a que los promotores deberán pagar esos impuestos de manera normal y posteriormente, la parte exonerada, la Dirección General de Impuestos Internos se la reconocerá como un crédito fiscal, informó el arquitecto Joaquín Gerónimo.
El gerente general del Banco Nacional de Fomento de la Vivienda y la producción consideró que ese sería el mejor mecanismo para que realmente el sacrificio fiscal del Gobierno dé un resultado adecuado.
Afirmó que esa política decidida por el Gobierno fue el resultado de diversos estudios que establecieron que los demandantes de viviendas por encima de los dos millones de pesos tienen suficiente oferta, mientras que los demandantes de viviendas por debajo de ese precio, el 90 por ciento de los potenciales adquirientes, carecen de una adecuada oferta.
Esto último da como resultado que quienes no tienen ingresos por encima de los 40 mil pesos mensuales están incapacitados de ingresar en el mercado inmobiliario.
Por ello, luego de ponderar esos estudios, el Gobierno llegó a la conclusión de que la única manera de lograr que esos sectores pudieran acceder a viviendas era a través de un mecanismo de subsidio fomentado por el Estado.
Esos planes, discutidos con el sector privado, están plasmados en un proyecto de ley de reforma inmobiliaria que cursa en el Congreso.
Sin embargo, parte de los incentivos a los productores, se decidió canalizarlos por vía administrativa debido a la discusión en el Congreso de la reforma a la Constitución y como forma de activar en lo inmediato la industria de la construcción.
El arquitecto Gerónimo emitió sus consideraciones al participar como invitado al almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio, donde estuvo acompañado de los licenciados Juan José Báez, subgerente general y Miguel Angel Tejada, gerente de mercadeo.
En su intervención, dijo que el propósito del BNV, en su nuevo rol, es además de participar en la solución al problema del déficit de vivienda, buscar junto a otras entidades, mecanismos que permitan convertir el ahorro nacional, particularmente los 74 mil millones de pesos acumulados en los fondos de pensiones, en fondos de fomento del desarrollo.
Actualmente, sin embargo, la principal actividad del BNV son los créditos hipotecarios, cuya cartera asciende a unos tres mil millones de pesos.
Sin embargo, la entidad está en capacidad de captar recursos por cifras mucho mayores, a través del desarrollo de proyectos de financiamiento a la producción agropecuaria y de su participación en el mercado de valores.
Con fondos del banco se construyen varios proyectos de viviendas económicas para maestros, enfermeras, médicos, agrónomos e ingenieros, en Santo Domingo, Haina, Baní, San Cristóbal y Santiago.
Gerónimo aclaró que el propósito del BNV no es competir con el sector privado, sino llegar donde ellos no quieren ir.
Destacó que el aumento de la participación del BNV en el mercado de valores y el apoyo al sector agropecuiario, son las grandes metas estratégicas, junto al desarrollo de las viviendas económicas.

