SANTIAGO. El sacerdote jesuita Regino Martínez dijo que en la frontera dominico-haitiana no existen los dispositivos necesarios para detectar armas, ni perros amaestrados para decomisar drogas, ni equipos para que un soldado pueda hacer el trabajo y detener el tráfico ilegal.
El religioso expresó que hay un desorden permanente, pese a la gran cantidad de agentes del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), inspectores de Aduanas y el Ayuntamiento, ya que según él, nadie hace nada y todos se la buscan, afirmando que es una corrupción institucionalizada, que es peor.
El padre Regino hizo la denuncia al encabezar una reunión con haitianos residentes en el distrito municipal de Amina, quienes están agrupados en la Asociación de Obreros Migrantes de la Línea Noroeste.
Martínez se trasladó al distrito municipal de Amina para conocer las quejas y denuncias de los haitianos, los que según él, son víctimas de abusos y discriminación.
El padre Regino Martínez es promotor y asesor de Solidaridad Fronteriza en Guayubín, luego que fuera sustituido como director de la entidad por el sacerdote jesuita Emilio Travieso.

