El reglamento que rige a partir de este jueves el negocio de las tarjetas de crédito busca el fomento de la competencia y la transparencia entre los intermediarios financieros que participan en el mismo, fijando una tasa de interés de referencia que presione una baja generalizada de las mismas, afirmó hoy el superintendente de Bancos.
El licenciado Rafael Camilo dijo que las autoridades no pueden establecer el nivel de la tasa de interés que cobren los emisores de tarjetas de crédito, sino fijar una tasa de referencia, que en este caso es igual a la que se cobra por los préstamos al consumo (18 por ciento en promedio), para a partir de ahí fomentar la competencia entre los emisores como forma de que las mismas disminuyan. Actualmente el promedio de las tasas de interés que cobran los intermediarios financieros por los financiamientos vía tarjetas de crédito es de un 80 por ciento, según reveló el funcionario.
Dijo que existe un instructivo para la aplicación del nuevo reglamento que salió primero: el instructivo se adelantó al reglamento.
Ese instructivo establece la forma en que los bancos deben dar a conocer al tarjetahabiente todas las informaciones relacionadas con su tarjeta, particularmente los intereses que cobran.
Camilo, al participar esta mañana en el programa Hoy Mismo, por Color Visión, indicó que lo más que puede hacer la Junta Monetaria con relación al monto de las tasas de interés es llegar a donde ha llegado. Lo único que puede hacer es ponerle una tasa de referencia, y la que actualmente propone es la tasa de consumo (préstamos personales).
Adelantó que para poder las autoridades fijar la tasa de interés debe ser a través de una ley, en este caso la Monetaria y Financiera, que está en proceso de revisión y durante el mismo se podría proponer una medida de esa naturaleza.
Desde este jueves la Junta Monetaria puso en funcionamiento un reglamento que regirá en lo adelante las operaciones de tarjeta de crédito emitidas por las entidades autorizadas, el cual había sido aprobado el pasado 7 de febrero.
Con esta nueva reglamentación, la Junta Monetaria dijo que aporta otro eslabón clave para contribuir a una inclusión financiera más equilibrada y justa, por el alto nivel de transparencia que deberán mostrar las referidas entidades emisoras ante sus tarjetahabientes y las ventajas que en términos de reducción de costos se generarán a favor de los mismos.
El reglamento establece la tasa promedio ponderado de los préstamos al consumo como tasa de referencia a ser aplicada para el financiamiento de los consumos vía tarjetas de crédito, lo cual contribuirá a inducir a una baja significativa de las tasas de interés que hasta ahora cobra el sector financiero por dicho servicio. También la prohibición taxativa a las entidades emisoras de cobrar a los tarjetahabientes intereses sobre intereses.
También la reiteración de efectuar el cálculo de dichos intereses sobre el saldo insoluto, lo cual, aunado a los dos aspectos anteriores, va a contribuir a una reducción sustancial de las cuotas a pagar por los tarjetahabientes.
Establece la incorporación de un formato único estandarizado para los estados de cuenta de los tarjetahabientes, lo que significa que los mismos podrán visualizar por primera vez en su estado la tasa efectiva que se aplica a su financiamiento y el desglose de las diferentes comisiones y cargos preestablecidos, lo cual además les permitirá hacer comparaciones en un escenario más competitivo.
Además de que las modificaciones a ser introducidas a los contratos asociados al proceso, tendentes a ampliar los derechos de los usuarios, entre las que se destaca la obligación de la entidad emisora de notificar al titular de la tarjeta las modificaciones contractuales, así como el derecho que le asiste a éste de rechazarlas si lo comunica oportunamente.
UN APUNTE
Hasta ahí
Camilo aclaró que sólo es hasta ahí, con fijar una tasa de referencia para el cobro de los intereses a las tarjetas de crédito que las autoridades pueden llegar, ya que la ley no les permite fijar un tope a los intereses que se cobran.

