ANDRES, BOCA CHICA. Alrededor de 30 lagunas en distintas zonas rurales de este municipio, que se alimentan de los ríos Brújuelas, Tosa y Caganche, están en peligro de desaparecer a consecuencia de la deforestación y la extracción desorganizada e indiscriminada de agua subterránea.
La advertencia la hace el ingeniero Gilberto Reynoso Sánchez, quien asegura que a la extracción desmedida de agua subterránea por parte de dueños de propiedades, se añade e la contaminación ambiental y el avance de la salinización por penetración de la cuña marina.
“En la franja costera oriental, la presencia de aguas salobres, es relevante de manera casi continua y a distancias de unas decenas de kilómetros”, expresa el ingeniero Reynoso Sánchez, tras comprobar la situación en un recorrido por pozos y lagunas en el municipio de Boca chica.
Acompañado del director de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Boca Chica (Coraabo), ingeniero Fermín Brito Rincón, el profesional ambiental dijo que a 15 de las lagunas de la zona, solo les queda el cauce, debido a la deforestación en sus alrededores y la extracción de las aguas.
Por su parte, el director de Coraabo, ingeniero Brito Rincón, advirtió que será drástico contra quienes se están dando a la tarea de extraer aguas subterráneas, poniendo en peligro la existencia de las 30 lagunas nacidas de los señalados ríos, que permiten el suministro del liquido a los habitantes de Boca Chica y zonas aledañas.
Informó asimismo que está enviando notificaciones a 126 empresas e instituciones ubicadas en las diferentes zonas del municipio ejecutoras de diversas obras y proyectos, para que presenten a los técnicos de Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Boca Chica, los planos y verificar si están cumpliendo con todos los requisitos y de protección ambiental.

