BOGOTA. AFP. -Los asesinatos confesados por paramilitares colombianos en el marco de un plan para obtener beneficios judiciales ascienden ya a más de 30.000, según la Fiscalía, una cifra que coloca a estos grupos a la altura de las dictaduras latinoamericanas más crueles.
Según un informe de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, unos 4.112 ex miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares) aseguraron haber perpetrado 30.470 asesinatos en 20 años, entre mediados de los 80 y su desmovilización a partir de 2003.
Las autoridades están verificando la información y hasta el momento han validado denuncias sobre 11.797 homicidios, explicó a la AFP una fuente.
Una ley promovida por el gobierno de Alvaro Uribe fija una pena máxima de ocho años de prisión a los paramilitares que se sometieron a la justicia, confesaron crímenes y reparen a sus víctimas.
La Fiscalía recibió declaraciones de los ex combatientes que dan cuenta de 1.085 masacres, 1.437 reclutamientos de menores, 2.520 desapariciones forzadas, 2.326 desplazamientos forzados y 1.642 extorsiones, además de 1.033 secuestros, según el informe.
«El país debe horrorizarse con la revelación de un número tan grande de asesinatos, pero lo triste es que ese aproximado puede estar por debajo de la realidad. Según denuncias, las víctimas superan con creces esa cifra», según el analista Alvaro Villarraga.
Comprueba masacres
Hasta diciembre, la Fiscalía verificó la existencia de 485 masacres -la muerte de cuatro o más personas en un mismo ataque-, 1.093 reclutamientos de menores, 1.412 desapariciones forzadas, y 747 desplazamientos masivos.

