Viena. EFE. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) aseguró ayer en Viena que las radiaciones en Tokio están bien por debajo del límite a partir del que resultan perjudiciales para la salud humana.
El portavoz del OIEA Graham Andrew dijo en la rueda de prensa diaria que las mediciones que hizo en Tokio el equipo del organismo revelaron ligeros aumentos de radiactividad, pero a niveles que no amenazan la salud.
Precisó que no se encontraron los isótopos radiactivos de yodo (yodo-131) ni cesio (cesio-137) y que en la planta nuclear de Fukushima, gravemente dañada por el terremoto del 11 de marzo, la radiación se mantiene alta y sin grandes variaciones. Andrew estimó que la situación de los reactores, así como los efectos de contaminación radiológica eran este sábado similares a los de ayer. Los niveles de radiación no cambiaron significativamente, agregó.
El experto reconoció, sin embargo, que existe el riesgo de que la situación en la central empeore, pero propuso no especular». El asunto es qué dimensión tiene el riesgo. El riesgo se reduce día a día. Por eso, es mejor en este momento ver los hechos que nos presentan, no especular. Hay riesgo, puede ser peor, dijo.
Recordó que en muchos casos la situación ha ido mejorando lentamente y que continúa la inyección de agua para refrigerar el combustible. Se va en una buena dirección, pero no quiero ir más lejos (con pronósticos), apostilló.
Dijo desconocer si funcionarán las bombas de agua para refrigerar los reactores de Fukushima, una vez restablecido el suministro eléctrico en la central, que quedó interrumpido por el tsunami» posterior al sismo del pasado viernes.
No sabemos si las bombas de agua están dañadas y si funcionarán cuando se restaure la electricidad, comentó Andrew. Reconoció que la temperatura en los reactores 5 y 6 aumentó en los últimos días, pero que el agua continúa circulando y se trata de los dos reactores (de los seis que tiene la central) cuya situación menos preocupa a las autoridades niponas.
Por su parte, el experto del OIEA Denis Flory, en referencia a una supuesta falta de información fidedigna sobre Fukushima, recordó que en el caso del accidente nuclear de la planta Three Mile Island (EEUU) en 1979, sólo cinco años después fue posible determinar el estado del combustible nuclear. Opinó también que habrá que convocar una conferencia internacional exclusiva sobre este accidente para analizar sus causas y consecuencias.
Un apunte
Descartan expansión
El experto de la OIEA Denis Flory, la situación en Fukushima difiere totalmente del accidente de abril de 1986 en la central soviética de Chernóbil, que provocó alarma mundial.

