Presenta un acentuado deterioro la prolongación de la Avenida Ecológica que el Ministerio de Obras Públicas y la empresa Odebrech habilitaron como vía alterna para que los residentes en la autopista de San Isidro evitaran el congestionamiento que se produce por la construcción de un elevado en la avenida Charles de Gaulle.
Moradores en urbanizaciones de la autopista de San Isidro y empleados de la zona franca de allí se quejan de que la avenida fue dejada a medio talle, por lo que se deterioró de una vez y eso se ha acentuado con los aguaceros.
A pesar de que la vía fue habilitada para desahogo del tránsito, la gente no la usa por el mal estado que tiene. Solamente le echaron cascajo y ese material se disgregó tan pronto comenzaron las lluvias.
Obras Públicas limpió la vía y la dejó en estado de imprimación, pero la capa de petróleo no se la llegaron a echar.
En la intersección de la avenida Charles de Gaulle y autopista de San Isidro se construye un elevado que forma parte del Corredor Duarte, compuesto por una serie de elevados y pasos a desnivel que busca mejorar el tránsito en el Distrito Nacional y la Provincia Santo Domingo.
Otra queja de los usuarios de esa ruta es que en las noches se encuentra en total oscuridad y sin vigilancia de la Policía.
Dijeron que en los primeros días estaban muy a gusto con la habilitación de la Ecológica, pues permitía que los conductores evitaran los taponamientos y redujeran el tiempo de camino de media hora a unos cinco minutos.
A los que vivimos en la Zona Oriental siempre nos tienen al menos, dijo Alberto Espinal, quien reside frente a la Zona Franca.
