Dionisio Gustavo, karateca ganador de medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez, aún espera el apartamento que el Gobierno le prometió en el 2007 cuando ganó otra presea de oro en los juegos panamericanos de Brasil.
Gustavo, de 27 años y padre de dos niños, dijo que su único deseo es conseguir una vivienda decente para sacar del ensanche Simón Bolívar a mi madre Ana Rosa Gustavo.
La señora Gustavo perdió su casa en 1998. El huracán George la arrasó, quedando en la calle igual que otras madres pobres.
Explicó que su madre crió sola un batallón de hijos, entre ellos Jesús y Diógenes, que también practicaron karate, en un barrio difícil con un grave problema de drogas y delincuencia.
Recordó que comenzó a practicar karate hace 21 años, cuando sus hermanos mayores lo llevaron a un gimnasio del ensanche Simón Bolívar, cuyo entrenador cobraba 50 centavos mensuales.
El atleta que peleó en la categoría de los 75 kilogramos ha ganado más de 15 medallas en torneos internacionales, 13 de ellas de oro, una de plata y una de bronce.
Su primera medalla internacional la obtuvo en el 2002 cuando ganó plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador, y al año siguiente obtuvo bronce en los Panamericanos del 2003, en Santo Domingo.
En el 2005 logró medalla de oro en los Juegos Iberoamericanos de Karate, en el 2006 y en el 2007 Panamericanos de la misma disciplina.
Ese año el ministro de Deportes, Jay Payano, le prometió un apartamento en reconocimiento a su destacada labor como atleta, y le sugirió que alquilara una vivienda cuyo pago es pagado por esa dependencia estatal.
Pero yo no quiero seguir viviendo alquilado, porque además el dueño de la casa no me deja concentrar en los entrenamientos, pidiéndome que le desocupe la casa, dijo Gustavo.
Agregó que su madre es diabética, hipertensa y necesita tener un lugar de reposo después de haber trabajado tanto para criar a sus hijos a los que mantuvo siempre alineados mediante una férrea disciplina.
El que salía de la línea mi madre lo castigaba, porque ella era papá y mamá, y tenía que producir para mantenernos a todos, y yo quiero darle esa satisfacción.
Dionisio agradeció el apoyo y el aliento que ha recibido de parte del presidente Leonel Fernández y del jefe de Estado Mayor de la Marina, vicealmirante Homero Luis Lajara Solá, a quien considera no solo como su superior, sino como el padre que nunca conoció.
El atleta también ha cosechado numerosos triunfos a nivel nacional al obtener medallas de oro en los Juegos Nacionales de Monte Plata, La Romana, y en una competencia en Nueva York.
Dijo que atraviesa una difícil situación por lo que espera con ansias el apartamento.

