TRÍPOLI. AFP. Las iniciativas diplomáticas para encontrar una salida al conflicto libio se multiplican mientras las tropas del líder Muamar Gadafi y los rebeldes se estancan en sus combates en el este del país.
Aunque la OTAN y Estados Unidos difieren sobre los riesgos de eternizar el conflicto, la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE) han asumido la iniciativa días antes de la reunión del grupo de contacto sobre Libia, que se celebrará el 13 de abril en Doha (Qatar).
Este fin de semana, un grupo de dirigentes africanos -el presidente sudafricano Jacob Zuma y sus homólogos de Congo, Mali, Mauritania y Uganda- es esperado en Libia.
El objetivo declarado de este grupo de mediadores de la UA es reunirse con el dirigente libio Muamar Gadafi, así como con los responsables de la insurrección en su feudo de Bengasi (este) el domingo y el lunes, para tratar de conseguir un alto el fuego.
El martes, los ministros europeos de Relaciones Exteriores también han previsto reunirse con un representante del Consejo Nacional de Transición (CNT), algo sin precedentes para la UE en su conjunto.
Hasta ahora, sólo Francia, Qatar e Italia han reconocido oficialmente este organismo representativo de los insurgentes.
La UE también se prepara para iniciar una misión militar y humanitaria para ayudar a la población acosada de Misrata, que está siendo bombardeada desde hace mes y medio por las fuerzas de Gadafi.
Alemania ya ha anunciado su disposición a participar en esta misión, que debe recibir todavía la luz verde de la ONU.
El jueves, Turquía, el único país de mayoría musulmana de la OTAN, propuso una «hoja de ruta» para Libia en la que prevé entre otras cosas, la declaración inmediata de un alto el fuego y la creación de «espacios humanitarios seguros».
Una de las preocupaciones comunes de estas misiones es el envío de ayuda humanitaria a la población libia, sobre todo a Misrata donde varios barcos con ayuda médica y alimentaria han llegado en los últimos días.

