Una comisión de 26 diputados, encabezada por el vocero perredeísta en la Cámara de Diputados, Ruddy González, reprobó enérgicamente lo que denominaron asalto, saqueo y agresión de que fueron objeto la casa nacional y los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional minutos antes de celebrar una reunión pacífica encabezada por su presidente Miguel Vargas.
Los legisladores que siguen a Vargas Maldonado, que dicen representar a 45 de los 76 diputados perredeístas, responsabilizaron a seguidores del expresidente Hipólito Mejía de organizar y protagonizar el ataque a la casa nacional
Junto a González, participaron en la reunión con la prensa los diputados David Vargas, Rafael Abreu, Aquiles Ledesma, Ana Miledys Cuevas, Lucía Alba, Severina Gil, Aracelis Duarte, María Luisa, Radhamés García, Luis Castillo, Virgilio Merán, Víctor Gómez Casanova, Radhamés González y Aníbal Rosario.
Los legisladores en rueda de prensa ayer en el Congreso pidieron al expresidente Mejía respetar las reglas democráticas y los estatutos de la organización.
En primer lugar rechazamos de manera categórica las acciones de violencia que un pequeño grupo generó en esa reunión, al llevar turbas contratadas y que dieron como resultado ocho heridos y el bochornoso espectáculo que presenció todo el país a través de los medios informativos, leyó en un documento el diputado González.
Agregó que condenamos enérgicamente la vil agresión de la que fueron víctimas las compañeras de la Federación Dominicana de Mujeres Social Demócratas, por parte de este grupo.
El documento señala que deploramos el saqueo, destrucción y robo perpetrado por ese pequeño grupo en la casa nacional del PRD.
Explica el documento que a pesar de lo cuestionable del proceso interno en el cual Mejía fue electo candidato presidencial en el 2010, las autoridades del PRD lo respetaron y lo juramentaron y lo proclamaron.
Su ambición desmedida se volvió a poner de manifiesto el pasado domingo, y lo que usted hizo fue un ignominioso irrespeto a los dominicanos, al sistema democrático, a las instituciones y a la gran familia perredeísta, refirieron los diputados al expresidente Mejía.
Los dirigentes perredeístas mantienen un conflicto interno desde hace dos años, el que se recrudece cada vez más y donde las mediaciones de reconciliación se frustran por las posiciones de los grupos.
La crisis perredeísta llegó a enfrentamiento el domingo pasado cuando el CEN encabezado por Vargas, y que ratificaría la expulsiones de Mejía y Andrés Bautista y la suspensiones de Orlando Jorge Mera y Geanilda Vásquez, fue atacada por grupos desafectos a la dirección del PRD.

