SANTIAGO.- Los residentes en esta ciudad no terminan de reincorporarse a sus labores cotidianas, tras el día de asueto de Navidad, por lo que esta mañana el ambiente era de una zona semi desierta.
Casi todos los establecimientos comerciales del centro de la ciudad abrieron como de costumbre sus puertas, pero la clientela lucía escasa, mientras los empleados no terminan de reponerse de las horas festivas que vivieron, desde el ocaso del jueves hasta las últimas horas de anoche.
A la ostensible ausencia de clientes en las tiendas, supermercados y otros tipos de establecimientos comerciales, se suma el que pocos vehículos destinados al transporte público circularon esta mañana, situación que se estima habrá de prevalecer hasta el lunes próximo.
La calle Del Sol, principal arteria comercial santiaguense por la que habitualmente miles de personas transitan en días normales, especialmente con el propósito de realizar compras, este sábado escasamente era visitada.
A medida que pasaban las horas, una parte de los pocos vendedores ambulantes que ocupan habitualmente las aceras de esa calle, optaron por recoger de los tarantines las mercancías que ofertan a los visitantes y, tras guardarlos como hacen cada atardecer, regresaron a sus casas.
Situación similar se observa en los establecimientos comerciales legalmente establecidos en la zona.
La cantidad de parroquianos ha sido considerablemente reducida, a pesar de ser sábado, lo que es atribuido por algunos propietarios a que el grueso de la ciudadanía gastó casi todo el dinero en los días previos a la Nochebuena.
Un balance a los hechos noticiosos acontecidos la noche del 24 de este mes establece que, en términos generales, la ciudadanía supo mantener la ecuanimidad en esas horas de celebración y que pocos acontecimientos lamentables se produjeron, no obstante la gran cantidad de personas que circuló por las calles.

