El Nacional
En el año y 11 meses que el mayor general Rafael Radhamés Ramírez Ferreira estuvo al frente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) se desmantelaron 32 mil 186 puntos de drogas y se decomisaron 11 mil 559,08 kilos de estupefacientes, lo que representa el 34 por ciento de la ocupada en los últimos ocho años.
El los datos aparecen en la memoria que de su gestión del 16 de agosto de 2006 al 11 de noviembre de 2008 hizo Ramírez Ferreira.
Se explica que esos decomisos se hicieron en 24 mil 651 operativos que la DNCD realizó en toda la geografía nacional.
El mayor decomiso de cocaína se hizo en 2006 con cuatro mil kilos, lo que representa casi un 300 por ciento en relación al año 2000, cuando se decomisaron mil 36.6 kilos.
Sin embargo, el decomisó de marihuana se desplomó en los últimos ocho años, porque en el 2000 se decomisaron 2 mil 943,2 kilos y hasta noviembre de 2008 apenas 114.
De los 24 mil 651 operativos el mayor número se hizo en julio de 2008 con mil 414. Ese mismo mes también se produjo el mayor número de apresamiento con mil 969.
Durante la dirección de Ramírez Ferreira se detuvieron 35 mil 678 personas, lo que representa un 52.4 por ciento de las apresadas en los últimos ocho años que fueron 68 mil 127.
Destaca el informe que el 67 por ciento de los detenidos son menores de 30 años.
En el rango de edad comprendido entre los 18 y 25 años se produjo el mayor número de apresados en el período 2000-2008 con 15 mil cuatro personas, seguido con el de 26 a 30 años de edad con siete mil 808.
Advierte el informe que de esa droga decomisada haber llegado a los distribuidores se estaría hablando de 34 millones 293 mil porciones de estupefacientes.
Además, la droga decomisada tendría un valor en el mercado de tres mil 190 millones 305 mil pesos.
Ramírez Ferreira apuntala el empeño de los agentes de la DNCD en combatir el flagelo de las drogas, descuidando en ocasiones incluso sus deberes familiares.
Los mismos, sin temor a equivocarnos, en innúmeras ocasiones han tomado el tiempo que pudiesen dedicarle a su familia, a los hijos, a los hermanos, a los padres, a los amigos, en fin, en diligencias de carácter personal para estar presentes participando activa y decididamente en la construcción de estos logros que acabamos de presentar, agrega.
El ex director de la DNCD narra que en la década del 30 fue cuando se produjo el primer apresamiento de personas relacionadas con asuntos de drogas al comprobarse que era adictas a la morfina.
Explica que las autoridades clausuraron una farmacia en Villa Francisca y al propietario le suspendieron el exequátur.

