VERSION R. COMARAZAMY
El Nacional
LAS VEGAS (L.A. Times).- Los Dodgers tuvieron esta semana su primera conversación con el agente Scott Boras en más de un mes, pero salieron de las reuniones de invierno todavía con la incertidumbren de donde están colocados en su persecusión de Manny Ramírez.
Esto es como observar la falla de San Andrés, dijo Ned Colletti, el gerente general de los Dodgers. Algunas veces la ves moverse, probablemente, y otros días va a estar sentada allí. Y en una semana o do, podría moverse muchísimo.
Los Dodgers le hicieron a Ramírez una oferta de dos años y $45 millones el mes pasado luego la retiraron de la mesa de discusiones tras no escuchar respuesta desde el campo de Ramírez.El dueño del equipo, Frank McCourt, se dice que está dispuesto a garantizarle al slugger un tercer año, pero eso no satisfaría las demandas de Boras, quien le dijo a Colletti el lunes en la noche que los Dodgers deberían ofrecerle a su cliente la clase de negocio que los Gigantes de San Francisco le dieron a Barry Bonds.
Ese contrato, en el cual Colletti trabajó como asistente gerente general de los Gigantes, fue por cinco años y le dio al club la opción de anular el año final si Bonds fallaba en alcanzar ciertos estándares de desempeño.
¿La respuesta de los Dodgers?
Gracias por la información, dijo Colletti que le dijo a Boras.
Scott subrayó lo que ellos necesitarán, agregó Colletti. Nosotros no estamos interesados. No estamos interesados en cinco años, cuatro años, un pacto de largo plazo. Queremos al jugador de regreso. Estamos dispuestos a pagar un alto salario para traerlo de regreso.
En otras palabras, de la única manera que Ramírez será un Dodger de nuevo la próxima campaña es si no puede encontrar cuatro o cinco años en alguna otra parte.
Por ahora, todo el mundo espera, sabiendo que el valor de Ramírez para algunos equipos podría cambiar dependiendo de donde aterrice el primera base Mark Teixeira.
La perspectiva de un futuro sin Ramírez está desconcertando a algunos miembros de la organización de los Dodgers, que se preocupan sobre si algunos de los preciados jóvenes prospectos podrían estar acercándose a sus techos y pasarían trabajo sin el bate de Ramírez en la alineación, como fue el caso hasta que los Dodgers lo adquirieron el 31 de julio.

