Comedero, Sánchez Ramírez.— Con flores, crucifijos y cintas negras, familiares de las víctimas y moradores de este poblado agrícola y ganadero dieron cristiana sepultura a dos hijos de esta demarcación en el cementerio de la comunidad.
Próximo al mediodía fue sepultado el cuerpo sin vida del comerciante Pedro Luis Castillo en el camposanto de Comedero.
A las cuatro de la tarde de ayer, familiares y moradores de la citada localidad se despidieron para siempre de Wanda Rosa Félix, quien también recibió cristiana sepultura en el mismo camposanto.
Las nuevas víctimas de la violencia intrafamiliar dejan en la orfandad a una niña de tres años.
Todo ocurrió a las cuatro de la madrugada del domingo 15 de marzo, cuando Pedro Luis Castillo Sosa penetró a la casa donde vivía Wanda, su expareja sentimental, con pistola en mano. Allí accionó el arma varias veces contra la mujer y luego se suicidó, disparándose en la cabeza.
Vecinos de las víctimas de la tragedia en Comedero afirman que Wanda y Pedro Luis rompieron su relación de pareja en diciembre del año pasado. En el vecindario aseguran que el joven comerciante seguía enamorado de su expareja y que la celaba constantemente.
Alarma pública
Nuevamente vuelve a retumbar la alarma pública en varios medios de comunicación locales y nacionales, con mensajes dirigidos a concienciar a la sociedad dominicana para que cada persona —padres, líderes políticos, religiosos, comunitarios y empresariales— se empodere y contribuya a detener la ola de violencia que enluta, lacera y causa daños en la estructura familiar y social del país.
Habla la diputada
En ese orden, la diputada de Sánchez Ramírez, Cati Díaz, planteó la necesidad de que la sociedad y la familia dominicana hagan conciencia en torno a dicho problema, que ya ha costado la vida a varias personas en diferentes poblaciones del país.
“Hoy me dirijo con el corazón en las manos a cada familia de nuestra querida provincia Sánchez Ramírez y a toda la nación dominicana. En los últimos días hemos vivido momentos de profundo dolor, tras la pérdida de personas valiosas a causa de la violencia de género y los accidentes de tránsito”, expresó.
Indicó que, como diputada, madre y mujer, le duele profundamente la cadena de acontecimientos trágicos que se traducen en luto, dolor y sufrimiento para la estructura familiar dominicana.
“Por eso hoy levanto mi voz por la conciencia y el respeto por la vida, cuidando y encaminando nuestras acciones, afianzadas en el sagrado respeto a los demás, retomando y fortaleciendo los sanos valores y reforzando la estructura familiar”, argumentó la congresista.
Lamentó el alarmante crecimiento de muertes en el seno de la familia debido a la violencia de género y a los accidentes de tránsito, y recomendó a las instituciones gubernamentales, cívicas, empresariales y religiosas crear políticas dirigidas al cese de la violencia, que continúa incrementando las tristes estadísticas de muertes y el luto, tanto en esta como en otras comunidades del país.

