Este es el país donde el que no gana unas elecciones las quiere arrebatar- El que perdió dice que no perdió, y el que gana tiene que negociar en aras de la unidad.
En esa negociación, el que pierde siempre es el pueblo. Lo que se negocia no es el bienestar de la gente, es el bienestar de los que se sientan en la mesa del diálogo.
Ellos no proponen negociar terminar con la corrupción, el narcotráfico y la delincuencia que están azotando el país. No claman por solucionar los problemas. Esos problemas no afectan a los que quieren negociar porque no son sus problemas.
La unidad de la que hablan no es la unidad del pueblo. Es la de los comerciantes, que han ido a la política para hacer negocio.
Lo que sucede en el PRD resulta vergonzoso. La gente votó tranquilamente. Cuando se contaron los votos, el que perdió dijo que no lo aceptó. ¡Y armó un lío! ¡Amenaza con dividir al partido, a menos que le den lo que pida! ¡Y lo pide casi todo! ¡Insólito! (No dudo que la crisis haya sido provocada para cumplir compromisos secretos del Pacto de las Corbatas Azules cuyo objetivo final es debilitar al PRD. Es la única explicación sensata.)
Los que hicieron fraudes, los que intentaron comprar la convención, luego robársela, ahora quieren negociar. ¿Qué negociar? ¿El gobierno? ¿Los contratos grado a grado? ¿Puede alguien decirme qué tiene que negociar el que ganó unas elecciones con el que las perdió?
Dicen que es obligatorio negociar para lograr la unidad del PRD. Bueno, si es así, yo, que no soy nadie en el PRD, considero, no obstante, que el poder por el poder no sirve, que el poder para hacer más ricos a los ricos, tampoco sirve, que el poder para entregárselo a los negociadores de la unidad, tampoco sirve.
Prefiero no llegar al poder si tengo que entregar mi dignidad y mi decoro, si tengo que arrodillarme, si tengo que sentarme en la mesa del diálogo con los que hicieron trampas y ahora se colocan como víctimas. ¡Prefiero la división ante que la unidad si tengo que aceptar lo inaceptable!
Este pueblo está harto de las negociaciones en su contra, harto de que lo cojan de pendejo. Este pueblo votará por Hipólito Mejía con Miguel o sin Miguel, con unidad o sin unidad. La unidad es buena, saludable, pero con altura y dignidad.

