Las lucen encendieron nuevamente después determinada la función, los aplausos llenaron la cómoda sala Ravelo, el público aplaudió, detuvo los aplausos por un segundo para retomarlos nuevamente con más fuerza, y Laura Lebrón seguía en la piel del personaje llamado Una.
El intenso drama no salía de su cuerpo, su cara no mostraba alegría por las ovaciones a su actuación. La desgarradora historia de Una se apoderó tanto de ella que su cabeza se recostaba en el pecho de su padre Mario Lebrón (director del montaje), como quien busca recuperarse y no lo logra. Laura es intensa como actriz y tan entregada a su personaje que parece vivirlo realmente, así lo transmite en “Ave negra”, y así le llega al público que se conmueve al conocer su historia.
Fue seducida a sus 12 años, tontamente enamorada de un hombre de 40, y con quien sostiene una relación de tres meses. Él, un día, luego de sostener relaciones sexuales con ella, la deja en un hotel y sale con la promesa de regresar. Pero se tarda, porque mientras camina, analiza el error que cometió. Ella desespera y sale a buscarlo por horas, tiempo en el que el regresa, pero no se encuentran. La historia entonces toma un giro, ella es llevada a su casa y por más que lo niega, su familia y la justicia se enteran de que fue seducida, los buscan a él y lo apresan por unos años. 15 años después Una lo ve en un periódico, elegante, pero con otro nombre, investiga hasta que lo encuentra, y aquí comienza la trama que se muestra en las tablas.
Un encuentro que despierta sentimientos encontrados y una pareja que revive momentos amargos, saca lo que siente, cuenta sus sentimientos y revive su historia. Francis no podía ser mejor compañero para Una. Un actor de tablas, probado y siempre convincente en cada rol que representa. En este drama se muestra primero evasivo y nervioso, luego impredecible. Viene de otros dramas que han dejado pruebas de su talento: “Visitando a Mr Green” y “Toc Toc”, entre otros.
Laura viene de recibir las mejores críticas y nominaciones por “La Venus de las pieles”. “Ave negra” es una obra escrita por David Harrower, con la dirección de Mario Lebrón.

