Editorial

Drama tormentoso

Drama tormentoso

La alegría de las navidades se ha trocado en una verdadera desgracia para los miles de desplazados que a causa de las inundaciones han tenido que sobrevivir en refugios o a la intemperie sin la debida asistencia.

 En tanto no cesan los torrenciales aguaceros que han incomunicado a más de 100 comunidades de la zona Norte, anegando viviendas, predios agrícolas y provocando cuantiosos daños materiales, donde unos siete mil refugiados sobreviven en condiciones espantosas,  a la buena de Dios.

Puerto Plata, Samaná, Nagua, Río San Juan, Gaspar Hernández, Sabaneta de Yásica, Cabarete, Sosúa y Montellano figuran entre las localidades más afectadas por intensos aguaceros que han convertido las fiestas navideñas en una tragedia, trastornando y limitando considerablemente sus principales actividades.

El drama, de desolación y tristeza, es tormentoso. Las familias desplazadas en modo alguno pueden ser abandonadas a su suerte, así como tampoco las comunidades que todavía están incomunicadas. Las autoridades tienen que disponer de cuantos recursos sean necesarios para mitigar la angustia y la desesperación de  personas expuestas  a enfermedades, que no tienen siquiera con qué alimentarse.

El agravante de perder sus bienes, además de no pasar las navidades en sus hogares, compartiendo con los suyos, torna más urgente y necesaria la asistencia a los desplazados de estos días a causa de las inundaciones.  La solidaridad de que hizo gala el Gobierno con la millonaria inversión en la distribución de millares de cajas navideñas evidencia que  cuenta con recursos para hacer menos traumático el drama de los damnificados y de las comunidades incomunicadas. Esa gente no ha debido quejarse de indiferencia oficial.

Sería el colmo que por la festividad de la misma temporada los responsables de enfrentar situaciones como las que sufren las víctimas de las inundaciones en la zona Norte no se dieran por aludidos.  Se trata de momentos que prueban no sólo la eficiencia sino la sensibilidad.

El Nacional

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