Duarte regresa a nuestro país en el año. Al ser su familia comerciante, sus discursos calaron entre los pudientes y se decidió crear las sociedades La Trinitaria y La Filantrópica, concientizando a los habitantes del este de la isla Hispaniola, que no llegaban a 200 mil, inculcándoles que la República debía ser libre y soberana, y que el régimen de Boyer en Haití debía caer. Los Trinitarios apoyaron con armas a los revolucionarios haitianos con el movimiento de la Reforma, sumándose a los trinitarios para expulsar las tropas haitianas.
El patricio encontró en su país un sector conservador encabezado por Pedro Santana y Buenaventura Báez, que lo rechazaba y lo adversaba, causando desconfianza y recelos en la Junta Central Gubernativa; motivando que lo enviaran a Sudamérica en misión diplomática. La aversión de Santana fue tan profunda, que patrocinó la anexión a España, debiendo exiliarse Duarte en Venezuela.
El 27 de febrero del 1844 fue proclamada la Independencia, que hubo que consolidar con batallas como Beller, El Número, El Memiso Regresó Duarte a su pueblo siendo declarado Padre de la Patria. Luego él y los demás liberales fueron declarados traicioneros y expulsados; mientras Santana anexaba nuestra república a España, iniciándose la Guerra de la Restauración y rescatándonos de la misma en 1865.
Duarte no vacilaba en su firme decisión de país libre, no descuidando sus clases de filosofía, matemática, geografía y otras disciplinas para superar la ignorancia de la juventud y aglutinarla.
Siempre decimos que queremos a Duarte no solo en el bicentenario actual, lo queremos siempre como el único Padre de la Patria, que esté con nosotros noche y día para venerar su presencia, que él nos redime y nos despierta concientizándonos de que debemos defender con uñas y dientes sus valores estelares que hoy hemos puesto en evidencia con motivo de su Bicentenario; pero si hubiéramos sido más conscientes antes, no pasáramos lo que pasamos en nuestra economía hipotecada, impotentes, siendo un país rico gracias a Dios, aunque ahora con nuestros minerales pasamos la de Caín.
Confiamos en que, como los ángeles después de despertar, con la Barrick Gold solamente; agotando el recurso de motivar el corazón de nuestros aliados contratantes para que entiendan que deben abrir sus puertas para el país nuestro con el contrato actual, que se impone revisar justamente.
Conviene que haya alma y consciencia entre las partes involucradas. No solo vale lo escrito, sino lo justo, reflejo de pureza en los acuerdos. Además, tenemos nuevos depósitos de minerales. Abramos mejor las puertas, Señores, que en dicho contrato hubo o mala fe, o exceso de confianza, o inocencia, que es en el fondo prenda virginal para tomarse en cuenta.

