PARADISE VALLEY, Arizona, (AP).- Bud Selig se reclinó sobre un cajero automático, ayer, luego de salir de las reuniones de dueños de las Grandes Ligas.
La pantalla del artefacto decía: «Fuera de servicio». «Algún dueño necesitó dinero y se lo llevó todo», dijo Selig con una sonrisa.
La broma del comisionado de las Grandes Ligas surgió luego que los propietarios de los equipos concluyeron dos días de encuentros en un complejo turístico montañoso.
En las reuniones, uno de los temas presentes en las mentes de todos los participantes fue la recesión y su impacto en el deporte.
La crisis económica no ha afectado a los Yanquis de Nueva York, que han gastado casi 500 millones de dólares en agentes libres para la próxima campaña. Semejante alarde de poder económico ha hecho que algunos dueños en la reunión se pregunten si hace falta fijar un tope salarial en las Grandes Ligas.
En tanto, MLB Network, la cadena de las Grandes Ligas lanzada en el Año Nuevo, está gastando más de 50 millones de dólares para contratar personal.

