CINCINNATI, AP.- Cuenta el manager de los Rojos, Dusty Baker, que una vez le preguntó a la leyenda de Boston Celtics de la NBA, Bill Russell, cuál era la clave del éxito de dicho equipo de baloncesto, que tantos títulos ganó en la década de los 60.
«Me dijo que era crear un ambiente para fomentar el éxito», relató Baker. «También me dijo que el lema de sus compañeros era tratarse bien uno al otro, para que pudieran ser campeones juntos.»
Eso demuestra dos cualidades que ha llevado a Baker a estar en postemporada con tres equipos diferentes: su atención a los detalles, y su forma de tratar a sus pupilos.
Baker no se ha ganado muchos apoyadores entre los que creen en las estadísticas avanzadas. Por ejemplo, criticó a los que le dan tanta importancia al porcentaje de embasarse, alegando que los jugadores en circulación «congestionan» las bases si no saben correr. También se le ha acusado de arruinar las carreras de algunos pitchers jóvenes y, como en el caso de todos los managers, ha provocado la ira de muchos fanáticos con algunos de sus movimientos en los partidos.
Pero si se trata de manejar las personalidades de sus jugadores, Baker se ha ganado el respeto de todos.
«Muchos quieren a Dusty por su autenticidad», dijo el segunda base de Cincinnati, Brandon Phillips. «Si a Dusty le haces una pregunta, va a ser 100% sincero contigo. Tienes que estar preparado para escuchar su respuesta. Hace lo que más le conviene al equipo y al jugador. Ve algunas cosas que otros no.»
Son muchos los críticos que no ven lo que ve Baker. Este año se le ha criticado por la paciencia que ha demostrado con los jardineros Jay Bruce, Drew Stubbs y Johnny Gomes, además que con el relevista Nick Masset. Pero en cada caso, dicha paciencia se ha premiado.
Ahora mismo el debate se trata del puesto de cerrador, ya que ha sido inconsistente el dominicano Francisco Cordero. Muchos han abogado por el cubano Aroldis Chapman como taponero principal del equipo. Pero Baker sigue siendo leal al derecho Cordero.
«No me preocupo por lo que dice la gente, porque la gente se va con quien esté encendido en ese momento», dijo el capataz. «Tengo que ver el panorama general, la dinámica y la psicología de mi equipo.»
Los Rojos, un conjunto bastante joven, han superado cada reto para conquistar la Central de la Liga Nacional, con la quinta menor nómina de la división.
«Deja que jueguen esos muchachos», dijo el dueño de los Rojos, Bob Castellini. «Cree en ellos, y ellos creen en él.»

