Aunque en nuestro país no celebramos ni hacemos alusión, el 11 de diciembre de cada año es el Día Internacional de las Montañas.
Este día es de importancia capital para las poblaciones que habitan en esas zonas pues convergen en ellas toda una gama de ecosistemas que terminan dándonos vida a los llaneros (moradores del llano), que dependemos por las aguas de los monteros (moradores en montes). Las montañas ocupan un 12% de la superficie del planeta, albergan más del 20% de la población, y proporcionan servicios ecosistémicos esenciales para los medios de vida de billones de personas.
Aunque los países con las principales regiones de montaña en el mundo son muy diferentes entre sí, ciertas características, particularmente los retos y oportunidades para el desarrollo sostenible, hacen que una mirada específica a las montañas sea necesaria para hablar de políticas y lograr acuerdos internacionales, regionales y nacionales. Los Andes, como una de las regiones montañosas más grandes y pobladas del mundo, comparten estos retos y oportunidades, por lo cual diversas organizaciones y países están haciendo esfuerzos para tratarlos de manera específica e integrada apoyándose de instrumentos regionales e internacionales de relevancia a las montañas.
or esa y otras razones científicas nos encontramos que La biodiversidad es uno de nuestros recursos más vulnerables en escenarios de cambios ambientales globales. Los ecosistemas de montaña que albergan esta riqueza natural se revela como vulnerable porque el clima regula muchos de los procesos y funciones que se desarrollan en ellos. El impacto de la pérdida de biodiversidad será mayor en los sistemas tropicales, donde se encuentra la mayor concentración de organismos.
Para revertir las tasas de pérdida de biodiversidad reportadas, se requiere lograr una mayor atención a estas regiones, de manera que se logre un incremento en la inversión, tanto pública como privada, orientada a cubrir vacíos de conocimiento, fortalecer instituciones y articular políticas públicas nacionales y regionales con marcos internacionales vinculantes.
Nuestro país, con un sistema orográfico establecido por sistemas montañosos generalmente nublados y lluviosos hizo, en determinado momento, pensar a estudiosos y clasificadores de vida que éramos eminentemente agrícolas, nos hicieron olvidar que éramos eminentemente forestales y lo seguimos siendo.
De allí que muestras montañas son el sostén fundamental de muestras cuencas, ríos, arroyos, cañadas y humedales. Pero debemos recordar que: cerca de 700 millones de personas a nivel mundial viven en las montanas con alto riesgo a la inseguridad alimentaria.
Los factores más importantes que impulsan la inseguridad alimentaria son la cerrada y aislada geografía, factores físicos que perjudican la comunicación; factores agroecológicos como la baja fertilidad y alta fragilidad del suelo, que reducen la producción agrícola.
Además, en nuestro país un factor importante es la poca o inexistente investigación aplicada al desarrollo, así como la formulación de políticas poco coordinadas. La creciente e incontrolada urbanización en nuestro país, al margen de la planificación, ha ocasionado gravísimas afectaciones al medio ambiente urbano, incrementando los efectos negativos sobre la salud y bienestar de la población.

