Cambio climático y biodiversidad
El cambio climático se considera una de las cinco presiones principales que impulsan la pérdida de la biodiversidad en el mundo, junto con la pérdida de hábitats, la sobreexplotación, la contaminación y las especies exóticas invasoras. Debido al cambio climático, se prevén múltiples efectos sobre la diversidad biológica que agravarán sus problemas de conservación, por lo que las medidas o acciones dirigidas a conservar y usar de modo sostenible la biodiversidad deben tener en cuenta las necesidades de adaptación al cambio climático.
Asimismo, deben considerarse y potenciarse las sinergias positivas entre las políticas de conservación de la biodiversidad y las de mitigación y adaptación al cambio climático, pilares fundamentales en los que se basa la lucha global contra el cambio climático.
La Unión Europea propone como instrumentos para combatir los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas medidas que favorezcan la integridad de los ecosistemas y su resiliencia, así como que fomenten la conservación, promuevan la conectividad y la permeabilidad de los espacios naturales, especialmente los protegidos. De acuerdo con el último reporte del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) (WGI-AR5 2014), existe un consenso científico con un 97 por ciento de probabilidad de que las actividades antropogénicas están ocasionando un impacto en el clima, generando drásticamente un aumento de las temperaturas mundiales y produciendo un inequívoco cambio climático.
Este fenómeno produce riesgos en el sistema natural y humano, tal y como lo admite el WGII-AR5 (2014).
Este informe señala los impactos que produce el cambio climático de manera exponencial, así como las opciones de adaptación que deben evaluarse y desarrollarse para disminuir vulnerabilidades.
Por otro lado, demuestra que los mecanismos de mitigación son esenciales para reducir emisiones y contribuir a un desarrollo bajo en carbono. El impacto del cambio climático sobre la biodiversidad planetaria tiene un efecto dominó pues, según el IPCC (2010) y el Convenio de Diversidad Biológica (CDB 2012), han existido cambios significativos en la distribución espacial de los ecosistemas –principalmente en los trópicos–, perturbación de la composición biogeoquímica y dispersión y establecimiento de especies invasoras.
Estos cambios obedecen a un aumento de las temperaturas, alteración de las precipitaciones y épocas secas. en todas las regiones. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP 2009), los efectos biológicos del cambio climático se ven reflejados en la regulación y provisión de servicios de los ecosistemas, sus mecanismos de flujos y su composición estructural.
Adicionalmente, debido a que la mayor parte de las especies tienen asociado un rango térmico, de humedad y radiación relacionado con su fenología y fisiología, existe una amenaza inminente de extinción de especies entre el 20 y 30 por ciento si la temperatura media mundial incrementa 2,5 grados centígrados, afectando ya en la actualidad a un 35 por ciento de aves, 52 por ciento a anfibios y 71 por ciento a corales.

