Ríos y adecuación
Ya no es suficiente con conservar lo que nos queda, ya es necesario restaurar. Pero, ¿cómo lo hacemos?, ¿cómo responderán nuestros ríos?, ¿es demasiado tarde para algunos problemas? Son sistemas naturales tan complejos que, a pesar de su rápido dinamismo, tardarán en responder a estos interrogantes. Creemos que la dinámica fluvial es la clave para la búsqueda de soluciones, que restaurando la dinámica fluvial puede lograrse la restauración de todo lo demás.( Ministerio de Medio Ambiente, Subdirección General de Gestión Integrada del Dominio Público Hidráulico) Esa misma situación debemos considerarla a la hora de adecuar un programa de manejo ambiental y sobre todo de adecuación ambiental. Integrado en los ciclos del agua, de la materia sólida y biogeoquímicos, el sistema fluvial es un complejo mecanismo hidrológico, geomorfológico y ecológico de movilización o conducción superficial de las aguas continentales, acompañadas de los materiales que transportan (sedimentos, solutos, contaminantes, nutrientes, seres vivos) en la dirección de la pendiente hasta que son vertidas en los océanos. Cuenta con una enorme capacidad de transporte de masa y energía. Los fluviales son sistemas abiertos, enormemente dinámicos en el espacio y en el tiempo y considerablemente complejos, de manera que las interrelaciones entre elementos son innumerables.(Datos suministrados por el Ministerio de Medio Ambiente Español, en su documento citado anteriormente). Para comprender la situación hídrica de ríos cañadas y ocasionales en nuestro país debemos partir de la vegetación natural y propia de ese cauce, sin importar que su condición sea ocasional, ya que de esa comprensión podremos adecuar una coyuntura de permanencia sin importar el daño causado anteriormente por cualquier evento natural o causado por los constructores de proyectos. Solo cuando conocemos la realidad de un caudal (Y eso no se logra entre meses) podremos diferenciar la importancia de la vegetación hidrófila y su comportamiento natural. Existen situaciones en las cuales los que realizan la adecuación desconocen que sembrando plantas no originaria ocasionan un problema más serio con el paso del tiempo. Esta situación la hemos observado en algunos trabajos de adecuación y en estudios ambientales que reflejan lo que sucederá al cabo de unos años con un ecosistema alterado por completo por esa misma situación. En su momento saldrán a relucir datos que comprometen a quienes otorgan o han otorgado esos permisos y serán plausibles de demandas judiciales serias y esto es lo que queremos evitar con este escrito. Ya que nuestro interés es que se continúen haciendo las cosas basados en las normativas establecidas por el ministerio y sus viceministerios ambientales especialmente el de Gestión ambiental. Este es el viceministerio que tiene la carga más especializada a la hora de aceptar propuestas de proyectos que a la larga serán o no realizados bajo estudio de impacto. Continuamos.

