Opinión

Ecológicas

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Los riesgos que suele ocasionar el cambio climático son muchos y muy variados y por lo general son imperceptibles para nosotros en la mayoría de los casos, esto se debe a que en una buena proporción del tiempo nos encontramos en movimientos que son manejados por nuestro cerebro, en otros casos se manifiestan en los mismos productos de consumo diario para nuestra salud, el ejemplo es el cambio de temperaturas que ocurre en el suelo fértil y que altera la genética de los productos proteínicos que conforman un fruto o un vegetal por ejemplo. Si hay algo irrefutable que el registro paleoclimático muestra es que el clima del planeta está siempre cambiando. La variabilidad climática, incluyendo los cambios en la frecuencia de los eventos extremos (tales como sequías, inundaciones y tormentas) siempre ha tenido un gran impacto en las actividades humanas. (NOAA) El estudio de los paleoclimas ha sido particularmente útil al mostrar que el sistema climático de la tierra puede cambiar entre estados climáticos dramáticamente diferentes en cuestión de años o décadas. Entender las «sorpresas climáticas» del pasado es esencial si queremos evitar ser sorprendidos por un cambio climático abrupto. (NOAA). El estudio del clima pasado también nos ayuda a comprender de qué forma el ser humano está influenciando el sistema climático del planeta. El registro climático de los últimos mil años muestra claramente que las temperaturas globales aumentaron significativamente en el siglo XX, y que este calentamiento no tiene prácticamente precedentes en los últimos 1200 años. El registro paleoclimático también nos permite examinar las causas del cambio climático pasado, y nos ayuda a desentrañar cuánto del calentamiento del siglo XX puede ser explicado por causas naturales, como por ejemplo la variabilidad solar, y cuánto puede ser explicado por la influencia del hombre. Un enfoque más moderno para enfrentar circunstancias climáticas adversas consiste en la formulación e implementación de medidas anticipatorias comúnmente denominadas estrategias de “manejo de riesgos”. Dentro de las medidas tendentes a mejorar el manejo de los riesgos se encuentra la implementación de políticas agropecuarias tendentes a estimular actividades productivas con bajo riesgo, y a disuadir actividades riesgosas. Baethgen (IRI, Columbia University, EEUU).

Un estudio que llevamos a cabo en la actualidad en el municipio de Barbacoa y sus zonas rurales nos advierte que los cambios estructurales que están manifestando los niveles de temperaturas no se corresponden con los estudiados en décadas anteriores. Estos son analizados diariamente con monitores digitales que expresan algo más que los provocados por los altos índices de deforestación vistos en varias zonas que se creía boscosa. Continuamos.

El Nacional

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