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Ecológicas

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Turismo y responsabilidad

La problemática del turismo está estrechamente ligada a la del consumo responsable, porque al igual que muchas de las cosas que hacen posible nuestro trabajo, o que dan sentido a nuestras vidas, hacer turismo exige consumo.

 Para gozar de la biodiversidad, por ejemplo, hemos de desplazarnos y consumir energía. ¿Debemos por ello renunciar completamente al turismo como un acto “consumista”?

Del mismo modo, ¿es consumista leer un periódico?

 Sabemos que la edición dominical del New York Times, por ejemplo, supone la desaparición de una amplia zona boscosa de Canadá, pero ¿acaso la existencia de una prensa libre no es una de las condiciones de la democracia? Vilches y Gil Pérez, 2003).

Un ejemplo particularmente interesante de estas contradicciones lo constituye, sin duda, el turismo.

 Se trata de una de las mayores industrias mundiales, una de las que más afecta al medio ambiente (Worldwatch Institute, 1984-2008; Almenar, Bono y García, 1998) y también una de las vías de intercambio cultural con más incidencia (no siempre negativa, ni mucho menos) sobre las costumbres de visitantes y visitados (Vilches y Gil Pérez, 2003).

Donde queda pues nuestro turismo si no se maneja adecuadamente el sistema de desarrollo sostenible en cuanto a lo usos de especialistas con criterios y estudios serios sobre esa realidad, definitivamente nos quedaremos fuera del negocio a la velocidad que vamos.

Los datos acerca de las consecuencias del turismo son contradictorios.

Por una parte tenemos claras repercusiones positivas: creación de empleo, incremento de ingresos económicos, disminución de migraciones por falta de trabajo, mejora del nivel cultural de la población local y apertura a costumbres más libres, intercambios culturales en ambos sentidos, de modos de vida, sensibilización de turistas y población local hacia el medio ambiente, etc.

 Por otra parte están las consecuencias negativas, tan importantes como las anteriores: incremento en el consumo de suelo, agua, energía, destrucción de paisajes, aumento de la producción de residuos y aguas residuales, alteración de los ecosistemas, introducción de especies exóticas de animales y plantas, inducción de flujos de población hacia poblaciones turísticas, aumento de incendios forestales, tráfico de personas y drogas, etc.

También nosotros tenemos esa problemática que aunque se quiera negar es una realidad del turismo barato o turismo de paquetes de todo incluido.

 Este turismo de paquete no deja los beneficios en monedas fuerte que se espera, todo lo contrario lo único que deja es una seria perdida de biodiversidad y recursos naturales, además de las posibilidades de VIH entre otra cosas.

*El Autor es  P.H.D., en Análisis y Gestión de Ecosistemas y Estudios Ambientales.

El Nacional

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