Los principios de precaución anunciados con muchos elementos de seguridad por organismos de países desarrollados han fallado en el derrame del golfo de Méjico. De nada ha valido la metodología anunciada tanto por Inglaterra como por Estados Unidos para detener el derrame de petróleo que ya ha sido alejado de la prensa de manera deliberada por instituciones interesadas en no mantener informada a la prensa y los pueblos cercanos a esa tragedia. Sin embargo, una realidad no ha sido posible ocultar y es la migración de especies que ya están llegando a La Florida y a islas del Caribe, estas que siempre se mantienen sin informes directos de la realidad, tratan por todo medio mantener un espacio de dudas sobre la posibilidad de afección para no maltratar más a su turismo.
No solo se trata de delfines, sino también de tiburones, a ellos se les añaden los bacalaos y otras especies que deben ya andar migrando hacia espacios seguros por principio biológico, o instinto natural que todos poseemos. Seguimos en la temática de las fallas de los economistas que muchos plantean que los límites de la factibilidad humana en cuanto a creatividad son inagotables, la realidad es que sin salud humana no habrá ninguna creatividad, no solo económica, sino también en aspectos vitales como la vida.
A la fecha del presente escrito la mancha de petróleo supera el tamaño de islas como Jamaica. Y alcanza niveles alarmantes que superan con las expectativas de los medios de difusión masiva ya que en muchos casos la prensa no está totalmente informada sobre el hecho en si y lo que esá ocurriendo realmente. La más afectada de este proceso ha sido y continuará sufriendo por muchos años es la biodiversidad marina de todo el Golfo de Méjico. Este último dato debe servirnos a todos de reflexión sobre los recursos naturales y nuestro modelo egocéntrico de conducirnos en un planeta que cada día se demuestra finito.
Una realidad de ese derrame es que muchas especies han llegado a nuestro país y no se han estudiado esos casos con la rigidez científica que el caso amerita. Es tiempo de actuar.

