¿Botín de guerra?
Independientemente de que los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario (PRD) arriben o no a un acuerdo para dividirse cuatro años de mandato en la Liga Municipal Dominicana (LMD), lo que se reclama es que ese órgano del Estado no se convierta en caramelo o piñata para saciar apetencias políticas.
Lo que se ha asegurado es que los liderazgos de ambos partidos habrían convenido en nombrar por dos años a representantes de ambas organizaciones, con lo que zanjarían sus diferencias por el control de esa institución, sin tomar en cuenta que lo que se pretende repartir es un bien o activo de la nación.
La Liga Municipal no debería seguir en la condición de botín de guerra, sino en el cumplimiento de su rol fiscalizadora de los ayuntamientos y juntas municipales, para lo cual los contribuyentes aportan a su funcionamiento más de 800 millones de pesos anuales.
A lo menos que se aspira es a que el PLD y el PRD respeten la ley orgánica de la LMD, que establece la forma democrática de elección de sus autoridades y la duración de cuatro años del incumbente que sea escogido. Basta de piñatas.
Útil servicio
El Ministerio de Obras Públicas inició ayer el “Operativo Navideño de Asistencia y Protección Vial” que empleará 320 unidades y mil 200 técnicos, brigadistas y militares para auxiliar a conductores que confronten problemas al transitar por avenidas, autopistas y carreteras.
Se trata de un reforzamiento por motivo de la temporada de Navidad y Año Nuevo del servicio que ofrecen brigadas de la Comisión Militar y Policial en las principales vías y en los corredores del Distrito Nacional y provincia Santo Domingo.
El Gobierno adquirió 35 nuevas patrullas de carreteras, con una inversión de 45 millones de pesos, lo que permite que más de 300 unidades amplíen su capacidad de servicio, asistencia y prevención de accidentes de tránsito.
La ocasión es propicia para exhortar a choferes y conductores a manejar con prudencia, moderación y civilidad, al tiempo de reclamar a las autoridades la detención de todo aquel que maneje en estado de embriaguez o de manera temeraria, como la mejor forma de evitar tragedias en las vías públicas.

