Santo Domingo. La Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) recomendó a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), dejar a un lado las prácticas de conflicto constante con las autoridades y enfocarse establecer un dialogo y calidad de trabajo para que los estudiantes puedan aprender más y mejor.
Ante la decisión de la ADP de retomar las protestas al Ministerio de Educación (MINERD), Samuel Conde, presidente de EDUCA, propuso a la Asociación hacer las cosas diferentes sustituyendo las movilizaciones pautadas para este mes de diciembre por jornadas de diálogo, espacios para los maestros en los que reflexionen sobre los resultados arrojados por la prueba PISA y trabajos de revisión de calidad docente en las distintas regionales y distritales del país.
“Recuérdese que el único compromiso irrenunciable del Pacto Nacional para la Reforma Educativa es el cumplimiento el calendario y horario escolar, y que bajo ningún concepto este se puede alterar”, agregó.
Mediante un comunicado de prensa, Conde sostuvo que los resultados obtenidos en la reciente prueba solo reafirman algo conocido por todos, “que la República Dominicana vive un drama en materia de calidad educativa”.
EDUCA ha señalado al respecto, que más allá del lugar que se ocupe en el ranking, es altamente preocupante que sólo el 20% de los estudiantes de 15 años logren un mínimo de competencias en lectura, que el 78% no logre siquiera ocupar el nivel más elemental en el área de la matemática y, que solamente 1 de cada 1000 estudiantes, sean públicos o privados, se ubique en los niveles de excelencia.
La entidad empresarial sostiene que los profesores deben ser parte de la solución pues, han sido los grande beneficiados del 4%, alcanzando en la actualidad salarios dignos , situándose muy por encima del promedio, incluso, de otras profesiones de carácter universitario; siendo también la pieza clave de todo proceso educativo como lo señala y reconoce PISA.
Destaca que el objetar ciertos incumplimientos de la relación bilateral con el MINERD, no justifica que una vez más se violenten los derechos de los niños, niñas y adolescentes a recibir una educación de calidad.
Asimismo, reiteró que el llamado a recapacitar y reconsiderar estas medidas es un clamor de todo el pueblo dominicano, porque la situación actual es responsabilidad de todos, y solo unidos se podrá superar la crisis estructural de la educación de la República Dominicana, que hipoteca el porvenir de las generaciones actuales y futuras.