He llegado a la conclusión de que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y quienes lo han gestionado durante los últimos 15 años, han dado demostración claramente que saben gobernar.
No tengo la menor duda de esto dado el hecho que de las dos primeras décadas transcurridas del Siglo XXI, esa organización política fundada por el profesor Juan Bosch, ha usufructuado el poder de manera consecutiva durante 15 años.
Quiero dejar claro que esta reflexión la fortalece la tesis enarbolada por el profesor Juan Bosch, quien en sus buenos tiempos afirmó que, saber gobernar se reduce a mantenerse en el poder.
Entonces, como han transcurrido tres decenios y el peledeísmo sigue dirigiendo los destinos nacionales, es una muestra más que fehaciente de que lo planteado por el profesor Bosch se ajusta perfectamente.
Hay que decir que el 16 de agosto del 2020 el PLD cumplirá su cuarto periodo presidencial de forma continua y, al parecer, nada parece amenazar en términos inmediatos la posibilidad de que continúe por otros cuatro años más.
Pero que acontece, quiérase o no, para bien o para mal, este colectivo ha venido desarrollando desde el 2004, habilidades nunca vistas en la historia política dominicana para mantenerse en el poder.
Las estrategias puesta en marcha por esa entidad política han sido tan efectivas, que no solo le han permitido pulverizar a los principales y tradicionales partidos políticos de oposición, sino, que ha mantenido a raya o neutralizada algunas pretensiones imperiales.

