alemania. EFE. Dos momentos determinantes, un penalti parado por el esloveno Jan Oblak y una contra culminada por el francés Antoine Griezmann, lanzaron a un irreductible Atlético de Madrid a la Final de la Liga de Campeones, con su reacción en el segundo tiempo, con sufrimiento y con una derrota válida (2-1).
Otra gesta del conjunto rojiblanco que demostró de nuevo mérito y cualidades indiscutibles: compite como nadie; corre más que nadie; no se rinde nunca; es un equipo insistente y potente, muy trabajado, pero también tiene jugadores de un talento individual indudable, como el que demostró su guardameta, Jan Oblak, o sus delanteros Griezmann y Torres en el contragolpe que supuso el 1-1.
Y una fe, un bloque y un entrenador extraordinarios. Ahí están sus títulos y su trayectoria, agrandada aún más con su billete para su segunda final en dos años, la tercera de su historia, tras eliminar a Barcelona y Bayern, dos de los equipos más poderosos y con más calidad; ambos doblegados por el Atlético.
Porque el equipo rojiblanco se superó de nuevo a sí mismo, desde una reacción rotunda. Cuando peor intuía el encuentro, igualada la eliminatoria desde el minuto 31 y sostenido instantes después por un penalti parado por el esloveno Jan Oblak, la reanudación fue otra historia, otro ejercicio concreto y contundente del Atlético.
Oblak declaró, tras la clasificación para la final, que tuvo “suerte” en el penalti parado a Thomas Müller y destacó que todo el equipo estuvo “muy bien” sin entrar a valorar su actuación individual.
“Creo que todo el equipo estuvo muy bien. La primera parte menos bien, pero la segunda reaccionamos y marcamos un gol”, explicó en declaraciones a ‘Atresmedia’, en la que repasó su parada al penalti de Müller: “Lo paré, pero siempre no es así. Hoy tuve suerte y lo paré. Fue sólo una ocasión y lo que importa es todo el partido”.
El entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone, mostró hoy su orgullo por haber alcanzado la final de la Liga de Campeones, después de “haber dejado en el camino a dos de los tres mejores del mundo”, entre ellos el Bayern Múnich.
“Hemos visto tal vez al mejor equipo. Sencillamente maravilloso. Ver a un equipo con esa continuidad, con esa intensidad de juego”, afirmó, para admitir a continuación que en la primera parte del encuentro 2no pudimos responder a lo que nos estábamos encontrando”.
De su lado, el técnico del Bayern Múnich, Pep Guardiola, se mostró “orgulloso” de sus jugadores, admitió que sabe que se le juzgará “por no haber logrado el título” de la Liga de Campeones y deseó que sí lo consiga su sucesor al frente del equipo bávaro, Carlo Ancelotti.
Atlético jugará la final contra Real Madrid o Manchester City, que esta noche definen, en el duelo de Vuelta, la otra semifinal que se encuentra igualada sin goles. El partido será en el Santiago Bernabeu.
UN APUNTE
Antoine Griezmann
El francés y delantero del Atlético destacó que el “mejor es el que gana” y apostó por “tener los pies en el suelo” y centrarse en la Liga, a la espera del duelo decisivo por el título europeo del 28 de mayo. ”Estamos contentos. Era difícil”, dijo Griezmann.

